viernes, 7 de octubre de 2011

LA PASIVIDAD DE LA UNIVERSIDAD ES INQUIETANTE

Como profesor de la Universidad Pública durante más de tres décadas, estoy indignado. He comprobado cómo, cada vez más, se impone la ley no escrita de la sumisión, y son muchos los que callan porque temen las consecuencias de sus discrepancias.

¿Debe decir uno lo que piensa en la Universidad? Por propia definición es el lugar de la libertad y de la universalidad de las ideas. Hacer universidad es algo más que conceder títulos. Es sobre todo aprender a pensar, considerar casi todo desde perspectivas múltiples, poder escapar de las prisiones ideológicas… Pero aquí y ahora la pasividad de la universidad ante las Nueva Realidad es inquietante.

Por otro lado, veo a la mayoría de los políticos convertidos en falsos libertadores. La democracia que nació como lucha hacia la igualdad se está convirtiendo en una entelequia, precisamente por la degeneración intelectual y moral de nuestros políticos.Observo con interés el espectáculo de miles de jóvenes, mostrando su indignación ante una sociedad corrompida.

miércoles, 5 de octubre de 2011

¿NO ERES DEL BARSA?

Murcia 0 Barcelona 1

Escribo estas letras con un sabor agridulce, pero los alumnos que le apoyaron, seguro que estarán interesados en conocer el desenlace de la “película”. No es un buen Club el que deja ir a sus mejores jugadores sin contrapartida alguna. La noticia me llegaba desde Barcelona: acaban de reforzar su plantilla con un jugador de nuestra cantera: José Alberto.

Permítame el lector hablar de este fenómeno universitario en términos futbolísticos; es una forma de hacerlo más digerible. Ya quedan lejos las primeras fases de este hecho: un profesor se atreve a discutir las propuestas de su “jefe”, y a partir de ese momento se considera que ya no son necesarios los servicios del discrepante, aun cuando sean muchos los méritos docentes e investigadores ¡Profesores prestigiosos son forzados a irse fuera!; no es buen síntoma, pero es lo que hay. Muchos recordarán el caso de José Alberto, profesor de la Universidad de Murcia durante varios años, perseguido hasta extremos inimaginables. Yo también fui testigo de los hechos, y pude ver la “risa” de nuestro amigo como el balón, a puntapiés, al tiempo que expresaba su decisión de irse como sea, a donde sea, irse de aquí.

Y ahora se nos plantea, como en el fútbol, si ser “pelota” o “delantero”. ¿Debe decir uno lo que piensa en la Universidad? Por propia definición es el lugar de la libertad y de la universalidad de las ideas. Hacer universidad es algo más que conceder títulos. Es sobre todo aprender a pensar, considerar casi todo desde perspectivas múltiples, poder escapar de las prisiones ideológicas y encontrar la escapatoria de los callejones sin salida. Así lo entendió José Alberto, que contó con el apoyo de veteranos profesores.

Pero le faltó el apoyo y la decisión del “presidente del Club”... De ahí este nuevo fichaje: “sólo dos palabras para decirte que soy profesor de la universidad de Barcelona. Un abrazo muy fuerte recordando los apoyos que me prodigaste”. Así de escueto es el mensaje que me envía. Aquí, como en el fútbol, todo tiene un precio. Quienes están dispuestos a tragar con cualquier cosa, pueden trepar sin problemas hasta el final de sus días; de lo contrario, como en el caso de José Alberto, los amigos y los “enemigos” notarán su hueco. Y, como en el fútbol, también aquí se exige que canalicemos las emociones: camaradería, desconfianza, miedo, ira, gozo, satisfacción..., ante los resultados que arroja el final del campeonato: Universidad de Murcia: 0; Universidad de Barcelona: 1

sábado, 1 de octubre de 2011

DE LA MEMORIA, SE ENCARGA BONO

Siempre que su imagen aparece en televisión o habla en la radio, da la sensación de que acaba de celebrar un pontifical y se dispone a impartir su bendición apostólica. No comunica estrés ni ajetreo descontrolado, sino actividad incesante, y siempre con sentido trascendente. Extremadamente habilidoso, con unos ojos grandes capaces de hipnotizar a los incautos, y un verbo suelto y complaciente pero de rancio abolengo, que trasmite un subliminal mensaje: el poder sigue siendo propiedad de la derecha.

No me estoy refiriendo al obispo Rouco, y a su defensa de la asignatura “educación para la ciudadanía”. El hombre al que me refiero se llama José Bono Martínez, que fue ministro de defensa del Gobierno de Rodríguez Zapatero, y presidente del Congreso de los Diputados. Se trata de un hombre bono, como su nombre indica, y también un gobernante “eficaz”. Pero a mí particularmente, se me antoja una reencarnación del espíritu de la Escuela Nacional Católica, es decir de aquellas gentes que representaron y siguen representando en la memoria de muchos “lo mejor”, que este país ha dado.

Bono, en una de sus muchas intervenciones públicas, se refería a la beatificación de cuatrocientos noventa y ocho víctimas de la guerra civil y anunció que viajaría a Roma ¡Menos mal que hay alguien que nos represente! Después, este hombre bono expresa su disconformidad con la memoria histórica, y acaba con una expresión que puede traer problemas a sus aspiraciones episcopales: “la transición se hizo de puta madre”. Los jóvenes que suelen hablar en tan aciago estilo, no lo habrían dicho con tanta exactitud, con tanta brevedad. Pero, ¿qué nos quiere decir Bono? Ya lo tengo: los diez mil candidatos a la beatitud son más que suficientes para nuestra memoria. Todo lo demás, “alzheimer” ¿Para qué acordarse de las Trece Rosas?

De la memoria ya se encarga Bono. Claro que tendrá que viajar al Vaticano con frecuencia, porque son diez mil los que han de subir a los altares. Las trece rosas son otra historia, que esas chicas no murieron "por Dios y por la Patria" (sic) “¿Acaso olvidas que fue una cruzada?” Quiere decir que se impone un Alzheimer colectivo ¡Qué malas pasadas nos da la memoria!

Se necesita mucho valor para pronunciar ciertas palabras desde “el partido del cambio”. Bono, después de licenciarse en la Universidad de Deusto en el setenta, llegó más tarde al PSOE de la mano del profesor Tierno, pero, por lo visto, no acaba de encontrar el lugar, el momento y la medida. Entre las gentes de derechas y las de izquierdas, -utilizo la terminología convencional-, hay una diferencia que considero importante: los primeros tienen una memoria familiar, los segundos colectiva.

Post Data:

Cuando se pierde la memoria, ya no se recupera. Los bienes patrimoniales de José Bono, presidente del Congreso, han experimentado un importante incremento. Es decir, que se ha hecho rico. Bono ha declarado "que no está mal tener muchos bienes, sino robar". Yo no sé cómo ha llegado a acumular tantos bienes, ni me interesa. Pero un político, socialista, que nunca dejó el poder, ¿cómo tuvo tiempo para “los negocios”? Ahora ha perdido la Memoria, y no sabe con exactitud los bienes que tiene.

domingo, 25 de septiembre de 2011

CONVERSACIÓN EN LAS AULAS

Como podéis ver, soy un profesor ya mayor, por tanto no debéis esperar que esté a la altura de mi productividad de hace unos años. Con todo, puedo decir que he reunido una gran experiencia; 36 años de experiencia universitaria dan para mucho.
Pero mi actitud hacia vosotros, es una actitud de curiosidad. ¡Es tanto lo que quisiera aprender! Me interesa mucho saber cuáles son las preocupaciones que tienen hoy los jóvenes. Me interesa mucho conocer la situación que están atravesado con motivo de la crisis económica. Me interesa conocer la universidad, que camina hacia un futuro incierto ¿Estáis contentos con esta universidad?

Os propongo para este curso, que las clases sean como una conversación. Cuando uno habla, le habla a alguien, pero cuando toma apuntes hay un papel entre ambos que distorsiona la comunicación. Los apuntes son un grave atentado al aprendizaje; se convierten en elemento foráneo, en un intruso que altera el encuadre necesario. Estoy convencido de que sólo se puede aprender a través de la conversación. Ser universitario es estar instalado en medio de un debate, y en la discusión unos y otros reconocen que todo es discutible. No se trata de que podamos decir lo que pensamos, -para lo cual ya hace falta arrojo-, sino sobre todo de pensar lo que decimos; y la conversación es la forma de aprendizaje más noble que hay. Es urgente generar, por tanto, en las aulas espacios de conversación.

Como es lógico, determinadas unidades del plan de estudios deben respetarse, pero lo decisivo es facilitar a los jóvenes la capacidad de enmendar sus propias carencias de saber, a través de su propia actividad. La formación debe consistir ante todo en potenciar las propias fuerzas allí donde uno percibe sus puntos débiles, y no confiarla a la envoltura engañosa de las calificaciones ¿Pero cómo llevar a cabo esta formación, si no existen grupos preparados para ello? Ahora en las universidades españolas tenemos grandes aulas a las que asisten decenas de estudiantes. Ni el profesor puede reconocer al alumno dotado, ni se pueden reconocer entre sí los que congenian. Es un ajetreo desesperante. Algo diferente he visto en las universidades americanas.

Los títulos, las especializaciones y también la mediocridad han ido en aumento, a despecho del nombre universidad. Si observamos las tesis doctorales que se presentan, es terrible constatar que todas se parecen mucho, (en algunos casos son prácticamente iguales, como hechas con el mismo molde), y en general su contribución científica es mínima, por no decir nula. En muy pocas ocasiones las experiencias decisivas y la propia capacidad de juicio y formación se ponen de manifiesto. Hoy en día, de lo que se trata es de adaptarse a lo legitimado, de manera que uno no puede decir su parecer a no ser citando un libro o corriendo riesgos; y esta es la razón de por qué en la universidad pública española apenas unos pocos se atreven a disentir. “Que no se sepa, que no se diga, que no se note”, es decir “estilo universitario¡Hay que acabar con esto!

Se oye hablar mucho actualmente de “evitación de riesgos”, y se practica en las organizaciones el seguimiento de reglas para evitarlos. Pero, ¿quién ha aprendido realmente, si no ha sido de sus propios errores? Hay que vincular la educación a la investigación y a la innovación, sin miedo a los riesgos. En unos momentos en que todo está uniformado, y predomina un color gris, monótono y aburrido, es necesario que hablemos en clase con espontaneidad y con total libertad ¿Nos llevarán otra vez al "Tribunal de la Inquisición", por ello?

Se trata de hablar a alguien; alumno, profesor, compañero, con especial sensibilidad. Es la única manera de formarse. Este curso es una oportunidad.

lunes, 12 de septiembre de 2011

MORIR DOS VECES

De los temas que estudia la Psicología, hay uno que despierta especial interés: el poder de las ideas. Ilusiones, esperanzas y sueños, a pesar de que pueden parecer inaccesibles, son precisamente lo más real y humano de nuestra vida.

El carácter radical de la crisis, pone de manifiesto que lo que está en juego son las ideas más incuestionables, el horizonte de nuestros significados, nuestra comprensión cotidiana de la vida. De ahí nuestra falta de disposición a tomarlo completamente en serio. Esto explica también la actividad obsesiva de algunos directivos: se entregan a una actividad frenética, trabajando todo el tiempo, pero sin ideas: "debemos ser muy activos, hasta que alguna voz nos saque de ese universo cerrado y autista, en el cual los ruidos sin significado reproducen el sentido básico de la crisis".

Tal vez pueda parecer todo esto puramente especulativo, pero las cosas no son como parecen, de ahí nuestra gran capacidad de engaño. También la idea de que la propia naturaleza conoce sus leyes y se comporta en concordancia con ellas nos parece, descabellada y absurda. Tendríamos que preguntarnos por qué se repite con tanta regularidad en los dibujos animados: el gato persigue salvajemente al ratón, sin advertir el precipicio. Cuando la tierra desaparece bajo sus patas, el gato no cae, y sólo se desploma al mirar hacia abajo y ver que está flotando en el aire.

Otro argumento a favor de esta conjetura es que encontramos la misma paradoja en un sueño, registrado en el libro “la interpretación de los sueños” sobre el padre que ignora que está muerto: sigue viviendo porque no sabe que ha dejado de existir, como el gato de los dibujos animados que continua corriendo porque no sabe que no hay tierra debajo de sus patas.

Nuestro tercer ejemplo es el de Napoleón en la isla de Elba: históricamente ya no tenía vida (había pasado su momento), pero seguía vivo (en el escenario de la historia) porque no había tomado conciencia de que estaba muerto, razón por la cual debió “morir dos veces”, ser derrotado por segunda vez en Waterloo.

En ciertas instituciones, o aparatos ideológicos encontramos la misma sensación: aunque son claramente anacrónicos, subsisten porque no lo saben; siguen vigentes porque no tienen conciencia de que ya están muertos.

En la realidad psicológica, encontramos una serie de entidades que sólo existen sobre la base de una falta de reconocimiento, en la medida en que algo queda sin decir. Cuando finalmente el sujeto se entera de la verdad, “la tierra desaparece bajo sus pies”.

¿Quién asume la tarea de recordarles a tantos cantamañanas, el hecho desagradable de que ya están muertos?

viernes, 2 de septiembre de 2011

ADÚLTEROS

Son las 10.30h. de hoy 23 de Agosto. Estoy desayunando como un canónigo”. Pero una rutina impropia, interrumpe mi estado de ánimo placentero: suelo ojear los periódicos mientras tomo unas tostadas con zumo y café con leche. Esta vez empiezo por El Mundo (en el que escribo), sigo con El País (que es el que compro), y finalmente leo La Opinión (que es mi regional). Pues bien, a lo que voy, tres titulares “me dan el desayuno”:

PRIMER TITULAR: “El obispo pretende transmitir el espíritu Obama”. Se me atragantan las tostadas con aceite de oliva virgen extra, de gusto y complacencia en un primer momento. Pero conocedor de los escritos bíblicos, tanto como el propio ordinario del lugar, pienso que no es posible. “Nadie da lo que no tiene”, dice el texto sagrado; y a este obispo le faltan ideas. Que es una buena persona, no lo dudo. Que cuenta con la bendición del influyente Mendoza, lo sé. Que sin el dueño de la UCAM, no sería obispo de Cartagena, lo afirmo. Pero lo que ha dicho, adultera el mensaje. El adulterio siempre encierra un engaño. Y, lo más grave, el adulterio es pecado.

SEGUNDO TITULAR: “Rajoy pasea con su esposa por la playa”. Ilustra este titular, una foto del próximo presidente del gobierno, en bañador. Es un bañador de marca, pero rancio y obsoleto. Pienso que para decir las cosas que este hombre dice desde la playa, no puede hacerlo con ese bañador. Y ¡vaya veranico que nos han dado! Lo que dicen, tiene que ser cierto; al menos yo me fío de Cospedal, de Arenas y hasta de Pons. Pero no estoy de acuerdo con los políticos inoportunos que interrumpen el placer del verano, llenando las vacaciones de interrogantes.

TERCER TITULAR: “Zapatero es cuanto menos, cómplice de los Torquemadas”. Quiere decir que existe la Inquisición, y por supuesto que hay víctimas. Son palabras de Don Mariano Rajoy; y si lo dice, es que tiene pruebas. No me cabe la menor duda que las presentará ante las instancias pertinentes. Mientras tanto, “este paseo es genial. Me ayuda a desconectar, camino, me baño, y cuando ya me estoy yendo, siempre me cae la foto de algún turista”, dice el bueno de don Mariano ¡Anda que como se enteren los Torquemadas que lo pasa bien!

Completo mi información con una entrevista que viene en páginas interiores. En ella queda patente quienes son los inquisidores, los espías y los difamadores. Si es verdad que fiscales y policías hacen eso, ¿a quién acudo con mi problema? Si Zapatero es “cuanto menos cómplice”, ¿en adelante a quién voto? Ya le voté entonces por sus cejas, por lo de Irak, por el Barsa, y poco más. Pero a partir de ahora, no me seduce ¡Mira que espiar a Don Mariano! ¿Y a Trillo? ¡Hay que ser cotilla para espiar a un cadáver político!

¿Saben qué?: No pienso votar más; ni siquiera a De Cospedal. Sería legitimar la alarma social. He decidido abstenerme. Ellos serán culpables de este inusitado comportamiento electoral. Pero no es de recibo que los políticos no me dejen tranquilo en vacaciones. Los currantes necesitamos descansar y desenganchar de proclamas que adulteran la realidad. Y como queda dicho, el adulterio es pecado.

Post Data: ¡Y no me dejan votar la Constitución!


lunes, 22 de agosto de 2011


LA TOMA DE MADRID


Pero
el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía…

El amor está en las carnes desgarradas por la sed,

el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,

y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas…

Federico García Lorca
Grito hacia Roma

Federico, conmovido por la realidad de un mundo a merced de las cuentas de beneficios, maldijo en su famoso poema un papado que se olvidaba del amor y se entregaba al Poder. La iglesia oficial representaba sólo boato, grandilocuencia y soberbia. Para el poeta, uno de los principales adversarios a combatir es la iglesia, con su papa a la cabeza, (en aquellos momentos Pio XI había firmado con Benito Musolini el tratado de Letrán, y bendecía las tropas que se preparaban para invadir Abisinia). Pero en Lorca existe una profunda identidad con el Jesús que ama a los pobres, cuida a los enfermos y predica la paz. Hasta hay un cierto paralelismo en la forma de morir. Federico fue ejecutado por la significación literaria y humana de su compromiso.

Frente a las pompas y lujos del papa en la toma de Madrid por la Puerta de Alcalá, mientras le rinden pleitesía gobernantes, políticos y personas influyentes, tal vez sea bueno releer Grito hacia Roma de este genial poeta, que nos recuerda la decencia frente a la máscara dominada por el teléfono rojo de los poderosos.

Por mi parte, puedo decir, que he estado en Recoletos, acudí a Cibeles y desbrocé una plegaria en la Almudena, junto a De Cospedal con mantilla y peineta, como dios manda. Ante espectáculos como el de la JMJ, “el hábito sí hace al monje”.

En fin, he salido confortado al ver cómo Ratzinger nos regala, graciosamente, lo más preciado y necesario en tiempos de Crisis: El espíritu de la Escuela Nacional Católica. El Nacional-Catolicismo constituye, sin duda alguna la solución ¡Y que tenga que venir el Papa de Roma para imponerlo, teniendo aquí a Bono que también sabe latín!

Pero la visita de Ratzinger, -gran inquisidor del Santo Oficio durante décadas, juez y ejecutor de cientos de teólogos, a los que castigó sin miramientos por disentir-, va a mejorar la prima de riesgo, promoverá el empleo entre los jóvenes, (kikos, Opus y legionarios principalmente), y dará su apoyo a los desahuciados, como un indignado más del 15M ¿O no?

Hablando con el Cardenal Mendoza, y con el beatífico rector Ballesta, a quienes esta región debe tanto, expresaron con orgullo que dejarán muy alto el nombre de Murcia, a pesar de los problemas surgidos en la procesión con el paso de la Cena. El alcalde Cámara, el presidente Valcárcel, el alcalde de Lorca, Miguel del Toro presidente de la CROEM, el Rector de la UMU, y Tomás Zamora, entre otros, -perennes peregrinos-, dan brillo a una región, escasa en agua, pero abundante en festejos religiosos.

Y lo más significativo: Los obispos han sacado los confesionarios a la calle. Se trata de artilugios portátiles diseñados por Kiko Argüello sobre una idea inicial de José María Escribá; y que constituyen una de las atracciones más sugerentes de la feria. Con esta actitud innovadora quieren poner de manifiesto que “se peca masivamente”, en palabras del cardenal Rouco; y también que dejarán Madrid limpio de pecado. Pero se equivocan sus reverencias con esa ocurrencia, porque la gente no peca. Poco pecado para 200 confesionarios y 2.500 curas.

Me cuenta el obispo de Mondoñedo, con quien coincido en el Meliá Princesa, que tienen visitas pero a cuentagotas, y eso que se han instalado en una de las calles más emblemáticas del Retiro. Los políticos y hombres de las finanzas no acuden al Retiro, es decir no se confiesan, creo que con buen criterio; en primer lugar porque los pecados que controla la JMJ son de carácter sexual, y nuestros líderes y autoridades, son discretos en esa materia; y en segundo lugar porque no tienen nada de que acusarse,-en sus declaraciones, siempre la culpa la tiene el otro-; sólo algunos pecadillos, que tienen que ver con la corrupción, la injusticia social, el enriquecimiento súbito, el engaño y pasividad ante la pobreza…, es decir cosas de poca monta que se borran con la bendición de este papa, 16 veces bendito. Cabe subrayar que ni siquiera Camps, sentado en primera fila durante el vía crucis, y acompañado de Trillo, quiso mezclarse con los “pecadores”.

No funcionó el espectáculo de los arrepentidos, previsto para gay, lesbianas, “convivientes” y mujeres que tuvieron que interrumpir el embarazo. Las indulgencias y absoluciones vuelven a Roma casi sin estrenar; y el “pecado” permanecerá en la intimidad, para pesar de los organizadores de la JMJ; aunque no faltarán en el futuro, voluntarios dispuestos a inspeccionar, grabar y juzgar nuestras huellas cuando amamos a alguien.

Pero esta feria no acaba aquí. La calle continua con 68 expositores que venden inscripciones, camisetas, rosarios, monedas del papa, pulseras con la bandera española, mochilas de peregrino, “mi foto con Benedicto”… Un negocio con un interés muy desinteresado.

Y aquí estamos nosotros, en el extremo de esta provisional secuencia. Aquí estamos tanteando alguna nueva forma de tenernos de pie ante el acoso de unos “peregrinos” que nos quieren imponer otra vez el Nacional-Catolicismo.

El hombre vestido de blanco, -que ha tomado Madrid sin resistencia alguna, gracias al "Estado laico" de Rodriguez Zapatero-, ignora el misterio de la espiga…y el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

jueves, 11 de agosto de 2011