lunes, 22 de febrero de 2016



El día que me jubile
Diré adiós a esta Institución tan entrañable, “Escuela de Mandarines”. No  habrá despedidas, ni invitaciones, ni palabras huecas, ni liturgia alguna, por la sencilla razón que será el día antes de mi entierro.
Yo no me jubilo, en la actividad profesional de psicólogo, siempre desempañada de manera heterodoxa. La psicología que explico dentro y fuera del Campus, no es apta para individualistas, trepas y aprovechados. Está hecha de compromiso y apoyo social.
El estilo de decir lo que uno piensa, -en medio de tanto turiferario-, me ha acarreado “satisfacciones” sin cuento. Otros, hablan de “felicidad”, desde una psicología light ¿Felicidad? ¡Qué cosa tan superficial! 
 

jueves, 18 de febrero de 2016



Devuélveme mi Voto

Yo sabía que no eran “los nuestros”, pero les voté. Y cuando oigo esta mañana a Coleta Morada”  hacer el indio, desentendiéndose de la obligación de formar gobierno; y poniendo unas condiciones inasumibles, he decidido pedir  que me  devuelvan el voto. 

Y ¿Por qué voté “Coleta Morada”, cuando en los últimos meses yo había optado por Garzón?  Necesario voto útil”… “Espacio de turbulencias”. “Momento histórico…”  Este era el mensaje de Más allá del Poder, o a mí me parecía.
Se me encendió la luz, y voté Podemos. No pensé en la fullería del estilo-Monedero, ni en el “preceptivo” Referéndum de Cataluña, ni en el pacto antiterrorista todavía sin firmar, ni por supuesto en la ausencia de crítica ante los desmanes y tropelías del “compañero” Maduro. Sólo tenía en mi mente aquella frase insurreccional que pronunció Coleta Morada en el Congreso de Podemos: “El Cielo no se toma por consenso, sino por asalto”.

Pero la estrategia política de este iluminado líder, me parece ahora oportunista y engañosa. Coleta Morada impide cualquier Gobierno alternativo al del PP. Y espera agazapado bajo la inviable Ley 25, la convocatoria de Nuevas Elecciones que cree beneficiosas para Podemos.

A los electores, nos queda  la frustración, que es nuestra parte más noble. No queremos ser burlados otra vez.
Coleta Morada, devuélveme mi voto.


lunes, 15 de febrero de 2016


Travestidos  en Titiriteros

A veces da risa la democracia. Estos políticos que nos han tocado en suerte también son humoristas. Pero la representación que nos ofrecen, no tiene gracia. La tolerancia, el diálogo y el respeto están “titiritando”. Sentarse a meditar en silencio, es casi siempre lo mejor que se puede hacer.

La vida es como una obra de teatro. Tiene tres actos. El primero es sensacional, y viene a durar hasta los 40 años.

Luego viene el momento de responsabilizarse de algo. Esto dura un poco menos. Dicen que  unos 25 años.

Y el tercero es el más duro, porque resulta muy difícil mantener la dignidad, en una sociedad, donde está muy mal visto ser viejo. La vejez es casi una enfermedad.

La sociedad no está preparada para un aluvión de ancianos con frecuencia incapaces de valerse por sí mismos. La familia que antes se hacía cargo de sus mayores, prácticamente ya no existe, lo cual quiere decir que nos encaminamos hacia una vejez solitaria, sin la presencia de cuidadores consanguíneos.

Y a todo esto son muchos los políticos, travestidos en titiriteros,  que nos quieren gobernar.

Lo malo es que dejan al  descubierto el carácter embaucador de ciertas proclamas que contribuyen a una vejez  deshumanizada.