jueves, 1 de noviembre de 2012


LA MUERTE  

Hoy hablar de la muerte no está bien visto. Otras épocas crearon diferentes remedios y consuelos: la inmortalidad del alma, la serenidad del sabio, la supervivencia en los hijos y en las obras... La nuestra ha creado la estrategia del silencio. Lo que estoy haciendo aquí es transgredir la norma. No debe hablarse de muerte, ya que resulta imposible sostener con nuestras frágiles y débiles convicciones. 

Llevo tiempo recogiendo información de los más ancianos sobre la Muerte y el Sentido de la Vida, ellos que te hablan de la muerte sin miedo. Sólo temen la invalidez o convertirse en una carga. Les hago dos preguntas:
1ª. ¿Si Usted volviera a nacer, qué haría? En general dicen: “Si naciera de nuevo, disfrutaría más de la vida, no perdería el tiempo en” tonterías”, haría más viajes... “
2ª. ¿Usted que ha vivido ochenta años, noventa y cinco años…, ¿por qué merece la pena vivir? Las respuestas son variadas, pero hay una coincidencia en la respuesta de mujeres ancianas de Murcia, y la que me han dado ancianas de otros países. Dicen lo mismo y con las mismas palabras: “Para Amar, Trabajar y Disfrutar.” Me basta con esto. Es más de lo que esperaba. Aprendieron en la vida que hay que ser útil, que disfrutar no sólo es lícito sino obligado, y que amar es la mayor de las experiencias.

Pero, ¿qué ocurre después?, ¿hay algo más?, preguntan algunos con insistencia ¿A mí me lo preguntas? Yo no espero nada de quienes, en su ignorancia, dicen saberlo. Tiene razón la Biblia, que al polvo hemos de volver. Pero con una particularidad que somos polvo de estrellas.

Por eso, cuando de pronto, a media noche oigas pasar una invisible compañía, no lamentes tu suerte. Como dispuesto desde hace mucho, como un valiente, saluda con emoción, mas nunca con lamentos y quejas de cobarde, la música exquisita. Es la visión de tantos sabios  que en el mundo han sido. 
¿Qué más quieres que haber vivido y ayudado a vivir?

Post Data:
Mueren tres jóvenes hoy en Madrid, en la fiesta de Halloween.
He decidido aplicar la estrategia del silencio.

miércoles, 17 de octubre de 2012

LA MEDICINA DEL “CARDENAL”

El obispo le dijo al alcalde
quita el baile
y el alcalde fue y lo quitó.
Se casó la hija del alcalde
y hubo baile hasta las dos… 

                        Coplilla popular

Se trata de una Medicina integral que cura el cuerpo, el alma y la mente.  Los profesionales que salgan de esta Facultad,  tienen la garantía de la excelencia y la bendición neo-catecumenal. Los medios técnicos con los que cuenta la Universidad Católica también ponen de manifiesto que estamos ante un Centro de formación muy superior. Baste señalar en este sentido, una mesa digital de disección para las prácticas de anatomía que es única en España y de la que sólo hay dos en Europa, según el “Cardenal Mendoza”. Yo le llamo cariñosamente así, por su estrecha relación con Ratzinger. Y aunque no haya recibido públicamente aún el capelo cardenalicio, todos sabemos que ya es cardenal in pectore.

No se equivocó Mendoza cuando puso todo su empeño en la Medicina. Ha tenido problemas, infinitos problemas, porque a lo largo de varios años, nadie tuvo tiempo para escucharle. Pero al final, “se le apareció la virgen”, -como suele decirse-, el mismísimo Presidente del Gobierno Regional se convirtió a su causa, y el Consejero de Universidades, Ballesta, que anteriormente manifestaba su oposición a esa facultad, cayó del caballo y la defendió  con todas sus fuerzas. Para evitar problemas con sus colegas de la Universidad Pública, -como buen político- se ausentó y  envió su silenciosa determinación desde no sé bien qué aeropuerto. Por último, la ayuda del alcalde Cámara, mediante  dádivas y prebendas, le han convertido en un ser afortunado, y con fortuna.           
Mendoza es hoy un hombre muy poderoso, tal vez la persona más influyente de la Región de Murcia: empresario boyante, formador de todo tipo de profesionales, promotor de “Cultura progresista”, presidente del Foro “Nueva Murcia” conferencia de notables, y sobre todo un modelo de vida a imitar. Con catorce hijos y firmes convicciones religiosas, es capaz de provocar la admiración de las personas más influyentes del lugar ¡Qué lástima que no sea político, porque tendríamos resuelta la sucesión de Valcárcel, de Rajoy, o del rey Arturo”. Pero su reino no es de este mundo. La ambición desmedida de Mendoza, apunta a un objetivo muy superior, para el que no hacen falta votos, cuando se tiene la ayuda de los dioses.

Sin afán de lucro, ha montado su universidad,  la UCAM,  que le da cien vueltas a todas las de su entorno ¿Cómo si no, Concejales y Consejeros sin estudios superiores, asistirían a sus aulas en busca de un título prestigioso?  Estos ejecutivos, con largos años de servicio en la política regional, han sabido escoger la excelencia, cuando ya tienen garantizada, de por vida, la decencia.

Tal vez, un día no lejano, la facultad de medicina de la Universidad Pública, (UMU), se convierta en estatua de sal por falta de recursos, mientras “la Medicina del Cardenal” en la Colegiata de los Jerónimos, pervivirá atravesando “la irracionalidad y la intransigencia de los científicos”. Por estas y otras razones que aún no puedo desvelar, he decidido alistarme en esta vigorosa y moderna sociedad “cardenalicia” y gubernamental, que constituye el baluarte que nos faltaba.

martes, 9 de octubre de 2012

SÓLO LA MUERTE 

“Tiene  usted, don José, un malecito en el labio superior. Es el triángulo de la muerte” (sic), me dice una mujer de mediana edad, a quien no conozco. “Cuando llegue a casa, con un algodón, póngase alcohol”, acaba diciendo.  Y desde entonces, estoy metido en el proyecto de un  libro sobre la muerte.

Durante el tiempo que aún me quede, un año,  cinco, diez, quince..., ¡qué más da!, siento que tengo que decir sobre la muerte algo que desconozco. Tal vez la vida sea “una pasión inútil”, pero en cualquier caso una pasión de la que forma parte el arte de escribir y de pensar. Me inspira especial ternura la persona cercana que va a morir pronto. Y  si después se recupera,  le suplico que no vuelva nunca a morirse. En fin, el tema es de un interés tremendo. Puse en el blog una nota, "Matar es un placer", con motivo de la ejecución de Osama Bin Laden. Y después otra, "Mi última voluntad", a propósito de personas que voluntariamente han decidido morir. Hay dos formas de morir: al contado y a plazos; por desplome prematuro y por desgaste gradual. La mía es una muerte  a plazos. 

Me invitan al Casino a dar una conferencia sobre "el sentido de la vida", y no pude menos de referirme a la muerte. Al acabar, una persona influyente por su actividad económica y social, me habla de política, bueno de "izquierdas-derechas". Dije que esa terminología, la considero obsoleta. "Yo no soy de derechas, pero tampoco de izquierdas, según lo que usted entiende por izquierdas”. Compartir saberes y riquezas es ser de izquierdas. Eso le dije a este “neocatecumenal”. Igual hasta le ayuda a encontrar el sentido de la vida.

Post Data:
El Gobierno ha subido los costos de enterramiento. Hay que aplicar el 21% de IVA ¿Sabes qué? He decidido no morirme por segunda vez, hasta tanto venga otro gobierno más sensato que autorice a morirse gratis.

martes, 25 de septiembre de 2012


LA CLASE
Me interesa mucho saber cuáles son las preocupaciones que tienen hoy los jóvenes. Me interesa mucho conocer la situación que están atravesado con motivo de la crisis económica. Me interesa conocer la universidad, que camina hacia un futuro incierto. 

¿Estáis contentos con esta universidad? Os propongo para este curso, que las clases sean como una conversación. Cuando uno habla, le habla a alguien, pero cuando toma apuntes hay un papel entre ambos que distorsiona la comunicación. Los apuntes son un grave atentado al aprendizaje; se convierten en elemento foráneo, en un intruso que altera el encuadre necesario. Estoy convencido de que sólo se puede aprender a través de la conversación. Ser universitario es estar instalado en medio de un debate, y en la discusión unos y otros reconocen que todo es discutible. No se trata de que podamos decir lo que pensamos, -para lo cual ya hace falta arrojo-, sino sobre todo de pensar lo que decimos; y la conversación es la forma de aprendizaje más noble que hay. Es urgente generar, por tanto, en las aulas espacios de conversación.

Como es lógico, determinadas unidades del plan de estudios deben respetarse, pero lo decisivo es facilitar a los jóvenes la capacidad de enmendar sus propias carencias de saber, a través de su propia actividad. La formación debe consistir ante todo en potenciar las propias fuerzas allí donde uno percibe sus puntos débiles, y no confiarla a la envoltura engañosa de las calificaciones ¿Pero cómo llevar a cabo esta formación, si no existen grupos preparados para ello? Ahora en las universidades españolas tenemos grandes aulas a las que asisten decenas de estudiantes. Ni el profesor puede reconocer al alumno dotado, ni se pueden reconocer entre sí los que congenian. Es un ajetreo desesperante. Algo diferente he visto en las universidades americanas.


Los títulos, las especializaciones y también la mediocridad han ido en aumento , a despecho del nombre universidad. Si observamos las tesis doctorales que se presentan, es terrible constatar que todas se parecen mucho, (en algunos casos son prácticamente iguales, como hechas con el mismo molde), y en general su contribución científica es mínima, por no decir nula. En muy pocas ocasiones las experiencias decisivas y la propia capacidad de juicio y formación se ponen de manifiesto. Hoy en día, de lo que se trata es de adaptarse a lo legitimado, de manera que uno no puede decir su parecer a no ser citando un libro o corriendo riesgos; y esta es la razón de por qué en la universidad pública española apenas unos pocos se atreven a disentir. “Que no se sepa, que no se diga, que no se note”, es decir “estilo universitario¡Hay que acabar con esto!


Se oye hablar mucho actualmente de “evitación de riesgos”, y se practica en las organizaciones el seguimiento de reglas para evitarlos. Pero, ¿quién ha aprendido realmente, si no ha sido de sus propios errores? Hay que vincular la educación a la investigación y a la innovación, sin miedo a los riesgos. En unos momentos en que todo está uniformado, y predomina un color gris, monótono y aburrido, es necesario que hablemos en clase con espontaneidad y con total libertad ¿Nos llevarán otra vez al "Tribunal de la Inquisición", por ello?


Se trata de hablar a alguien; alumno, profesor, compañero, con especial sensibilidad. Es la única manera de formarse. Este curso es una oportunidad.

 
 Post Data: Los políticos están haciendo cada vez más difícil la actividad docente, mientras  los ciudadanos asisten impasibles a esta nueva corriente democrática que es capaz en poco tiempo de lanzar al mercado nuevos productos "de calidad". Creo que se deberían desmontar algunos tópicos y palabras vacías. La palabra “universidad” aparece en boca de los políticos sólo para referirse a cuestiones organizativas y económicas. Pero la Universidad es otra cosa.
 

miércoles, 19 de septiembre de 2012


"SYMBIOSIS" 

Es la creación artística más formidable, que excelencia universitaria alguna haya sido capaz de generar. Seguro que la habrás visto ya. Pero si no es así, te invito a que contemples el “monumento”. Debes aproximarte al Campus de Espinardo por la entrada Norte y en la primera rotonda cercana a Medicina, encontrarás esta maravilla.

Se trata de un Volkswagen partido por la mitad, y elevado sobre una estructura de cemento. En los espacios vacios que deja el interior de este coche estrellado, aparecen plantas y flores que le dan un toque fúnebre, muy acertado, ante las supuestas muertes, fruto de un coche hecho ciscos.

Al principio, algunos pensamos que se trataba de exaltar los accidentes de tráfico. Yo dije enseguida: “No es posible; el vicerrector de infraestructura no lo habría consentido por estética, pero también por ética”. No puede ser que en tiempos de crisis se invierta en una “ocurrencia” que distrae a los conductores y mete el miedo en el cuerpo a quienes, al pasar, confunden el “monumento” con un accidente real.

Su nombre es “Symbiosis”, que quiere decir, mezcla, fusión, combinación, asociación… ¡Ya entiendo, ya entiendo! Combinación de vida y muerte, mezcla de ingenio y presupuesto, asociación de miedo y vida universitaria, fusión de excelencia y libertad de expresión… Desde que entras al campus ya se te advierte que puedes acabar como el coche: “el futuro es de todos”, se anuncia en la placa.

Mira por donde, el coche reventado y destrozado me lleva a pensar en “gases contaminantes”, que también señala la placa. Porque no son coches los que más se accidentan, sino trabajadores.

No es posible acabar con los “gases contaminantes” y garantizar un “futuro de todos”, como supuestamente pretenden, si no se cambia el sistema. Lo que proponen estos directivos son “ocurrencias”.

Post Data
Pienso que la situación de la Universidad en este momento, queda muy bien reflejada en esta obra de arte.
 

viernes, 14 de septiembre de 2012

QUE LA DETENGAN, QUE ES UNA MENTIROSA  

La Ciudad de Dios fue galardonada en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana con el premio Glauber Rocha que otorga la prensa extranjera. Al elegir a la Ciudad de Dios de Fernando Meirelles para el premio, fueron valorados los méritos del filme inspirado en una novela de Paulo Lins, basado en la investigación de una realidad violenta  en Río de Janeiro. Narra la vida de un chico demasiado sensible para ser criminal, a pesar del ambiente de violencia que le rodea, y descubre que puede ver la realidad desde un punto de vista diferente.

También se tuvo en cuenta el dinámico ritmo de la narración cinematográfica, la fotografía y dirección de actores, que en su mayoría fueron elegidos entre los habitantes de la propia favela. Pero el impacto que produce la película radica en el problema de la marginalidad infantil y juvenil. La Ciudad de Dios trata esta realidad social con autenticidad y un alto nivel artístico.

            A mi vuelta de la Habana, ojeo los periódicos, y me llama la atención uno de los titulares: “vecinos de Espinardo viven atemorizados por una banda de niños de 5 a 7 años”. Yo recuerdo la Ciudad de Dios y a su protagonista, a quien todos empujaban para ser un criminal, pero él se convierte en un chico excelente. La secretaria sectorial del Menor trae a mi memoria una peligrosa ideología que ha tenido efectos graves en la historia reciente. Ella continua hablando como hace cuarenta años, cuando  no existía ley del menor.

 El cura  de Espinardo habla de los daños que los niños de 5 a 7 años producen en sus locales “con los cristales rotos”, y algunos  feligreses abandonan el barrio para vivir tranquilos. El comportamiento de estos niños  que están en boca de todos, sólo puede explicarse a través de una patología social. Los niños de 5 a 7 años de un barrio de Espinardo y los adolescentes de los demás barrios, se han convertido en un tema de urgencia. Mientras tanto, los  padres, los educadores y el cura del pueblo están fuera de juego.

Tal vez muchos sigan empeñados en culparles porque tienen un comportamiento anormal o patológico, cuando ellos son las víctimas de un malestar social y de un malestar familiar que evidentemente existe.  Pero como en la Ciudad de Dios, nosotros recordamos Brasil y  las  enormes expectativas de futuro: “todos le empujan para ser un criminal, pero él se convierte en un chico excelente”.
 Mientras aquí, a quien tiene la responsabilidad sobre el menor: “que la detengan, que es una mentirosa”.