domingo, 25 de septiembre de 2011

CONVERSACIÓN EN LAS AULAS

Como podéis ver, soy un profesor ya mayor, por tanto no debéis esperar que esté a la altura de mi productividad de hace unos años. Con todo, puedo decir que he reunido una gran experiencia; 36 años de experiencia universitaria dan para mucho.
Pero mi actitud hacia vosotros, es una actitud de curiosidad. ¡Es tanto lo que quisiera aprender! Me interesa mucho saber cuáles son las preocupaciones que tienen hoy los jóvenes. Me interesa mucho conocer la situación que están atravesado con motivo de la crisis económica. Me interesa conocer la universidad, que camina hacia un futuro incierto ¿Estáis contentos con esta universidad?

Os propongo para este curso, que las clases sean como una conversación. Cuando uno habla, le habla a alguien, pero cuando toma apuntes hay un papel entre ambos que distorsiona la comunicación. Los apuntes son un grave atentado al aprendizaje; se convierten en elemento foráneo, en un intruso que altera el encuadre necesario. Estoy convencido de que sólo se puede aprender a través de la conversación. Ser universitario es estar instalado en medio de un debate, y en la discusión unos y otros reconocen que todo es discutible. No se trata de que podamos decir lo que pensamos, -para lo cual ya hace falta arrojo-, sino sobre todo de pensar lo que decimos; y la conversación es la forma de aprendizaje más noble que hay. Es urgente generar, por tanto, en las aulas espacios de conversación.

Como es lógico, determinadas unidades del plan de estudios deben respetarse, pero lo decisivo es facilitar a los jóvenes la capacidad de enmendar sus propias carencias de saber, a través de su propia actividad. La formación debe consistir ante todo en potenciar las propias fuerzas allí donde uno percibe sus puntos débiles, y no confiarla a la envoltura engañosa de las calificaciones ¿Pero cómo llevar a cabo esta formación, si no existen grupos preparados para ello? Ahora en las universidades españolas tenemos grandes aulas a las que asisten decenas de estudiantes. Ni el profesor puede reconocer al alumno dotado, ni se pueden reconocer entre sí los que congenian. Es un ajetreo desesperante. Algo diferente he visto en las universidades americanas.

Los títulos, las especializaciones y también la mediocridad han ido en aumento, a despecho del nombre universidad. Si observamos las tesis doctorales que se presentan, es terrible constatar que todas se parecen mucho, (en algunos casos son prácticamente iguales, como hechas con el mismo molde), y en general su contribución científica es mínima, por no decir nula. En muy pocas ocasiones las experiencias decisivas y la propia capacidad de juicio y formación se ponen de manifiesto. Hoy en día, de lo que se trata es de adaptarse a lo legitimado, de manera que uno no puede decir su parecer a no ser citando un libro o corriendo riesgos; y esta es la razón de por qué en la universidad pública española apenas unos pocos se atreven a disentir. “Que no se sepa, que no se diga, que no se note”, es decir “estilo universitario¡Hay que acabar con esto!

Se oye hablar mucho actualmente de “evitación de riesgos”, y se practica en las organizaciones el seguimiento de reglas para evitarlos. Pero, ¿quién ha aprendido realmente, si no ha sido de sus propios errores? Hay que vincular la educación a la investigación y a la innovación, sin miedo a los riesgos. En unos momentos en que todo está uniformado, y predomina un color gris, monótono y aburrido, es necesario que hablemos en clase con espontaneidad y con total libertad ¿Nos llevarán otra vez al "Tribunal de la Inquisición", por ello?

Se trata de hablar a alguien; alumno, profesor, compañero, con especial sensibilidad. Es la única manera de formarse. Este curso es una oportunidad.

lunes, 12 de septiembre de 2011

MORIR DOS VECES

De los temas que estudia la Psicología, hay uno que despierta especial interés: el poder de las ideas. Ilusiones, esperanzas y sueños, a pesar de que pueden parecer inaccesibles, son precisamente lo más real y humano de nuestra vida.

El carácter radical de la crisis, pone de manifiesto que lo que está en juego son las ideas más incuestionables, el horizonte de nuestros significados, nuestra comprensión cotidiana de la vida. De ahí nuestra falta de disposición a tomarlo completamente en serio. Esto explica también la actividad obsesiva de algunos directivos: se entregan a una actividad frenética, trabajando todo el tiempo, pero sin ideas: "debemos ser muy activos, hasta que alguna voz nos saque de ese universo cerrado y autista, en el cual los ruidos sin significado reproducen el sentido básico de la crisis".

Tal vez pueda parecer todo esto puramente especulativo, pero las cosas no son como parecen, de ahí nuestra gran capacidad de engaño. También la idea de que la propia naturaleza conoce sus leyes y se comporta en concordancia con ellas nos parece, descabellada y absurda. Tendríamos que preguntarnos por qué se repite con tanta regularidad en los dibujos animados: el gato persigue salvajemente al ratón, sin advertir el precipicio. Cuando la tierra desaparece bajo sus patas, el gato no cae, y sólo se desploma al mirar hacia abajo y ver que está flotando en el aire.

Otro argumento a favor de esta conjetura es que encontramos la misma paradoja en un sueño, registrado en el libro “la interpretación de los sueños” sobre el padre que ignora que está muerto: sigue viviendo porque no sabe que ha dejado de existir, como el gato de los dibujos animados que continua corriendo porque no sabe que no hay tierra debajo de sus patas.

Nuestro tercer ejemplo es el de Napoleón en la isla de Elba: históricamente ya no tenía vida (había pasado su momento), pero seguía vivo (en el escenario de la historia) porque no había tomado conciencia de que estaba muerto, razón por la cual debió “morir dos veces”, ser derrotado por segunda vez en Waterloo.

En ciertas instituciones, o aparatos ideológicos encontramos la misma sensación: aunque son claramente anacrónicos, subsisten porque no lo saben; siguen vigentes porque no tienen conciencia de que ya están muertos.

En la realidad psicológica, encontramos una serie de entidades que sólo existen sobre la base de una falta de reconocimiento, en la medida en que algo queda sin decir. Cuando finalmente el sujeto se entera de la verdad, “la tierra desaparece bajo sus pies”.

¿Quién asume la tarea de recordarles a tantos cantamañanas, el hecho desagradable de que ya están muertos?

viernes, 2 de septiembre de 2011

ADÚLTEROS

Son las 10.30h. de hoy 23 de Agosto. Estoy desayunando como un canónigo”. Pero una rutina impropia, interrumpe mi estado de ánimo placentero: suelo ojear los periódicos mientras tomo unas tostadas con zumo y café con leche. Esta vez empiezo por El Mundo (en el que escribo), sigo con El País (que es el que compro), y finalmente leo La Opinión (que es mi regional). Pues bien, a lo que voy, tres titulares “me dan el desayuno”:

PRIMER TITULAR: “El obispo pretende transmitir el espíritu Obama”. Se me atragantan las tostadas con aceite de oliva virgen extra, de gusto y complacencia en un primer momento. Pero conocedor de los escritos bíblicos, tanto como el propio ordinario del lugar, pienso que no es posible. “Nadie da lo que no tiene”, dice el texto sagrado; y a este obispo le faltan ideas. Que es una buena persona, no lo dudo. Que cuenta con la bendición del influyente Mendoza, lo sé. Que sin el dueño de la UCAM, no sería obispo de Cartagena, lo afirmo. Pero lo que ha dicho, adultera el mensaje. El adulterio siempre encierra un engaño. Y, lo más grave, el adulterio es pecado.

SEGUNDO TITULAR: “Rajoy pasea con su esposa por la playa”. Ilustra este titular, una foto del próximo presidente del gobierno, en bañador. Es un bañador de marca, pero rancio y obsoleto. Pienso que para decir las cosas que este hombre dice desde la playa, no puede hacerlo con ese bañador. Y ¡vaya veranico que nos han dado! Lo que dicen, tiene que ser cierto; al menos yo me fío de Cospedal, de Arenas y hasta de Pons. Pero no estoy de acuerdo con los políticos inoportunos que interrumpen el placer del verano, llenando las vacaciones de interrogantes.

TERCER TITULAR: “Zapatero es cuanto menos, cómplice de los Torquemadas”. Quiere decir que existe la Inquisición, y por supuesto que hay víctimas. Son palabras de Don Mariano Rajoy; y si lo dice, es que tiene pruebas. No me cabe la menor duda que las presentará ante las instancias pertinentes. Mientras tanto, “este paseo es genial. Me ayuda a desconectar, camino, me baño, y cuando ya me estoy yendo, siempre me cae la foto de algún turista”, dice el bueno de don Mariano ¡Anda que como se enteren los Torquemadas que lo pasa bien!

Completo mi información con una entrevista que viene en páginas interiores. En ella queda patente quienes son los inquisidores, los espías y los difamadores. Si es verdad que fiscales y policías hacen eso, ¿a quién acudo con mi problema? Si Zapatero es “cuanto menos cómplice”, ¿en adelante a quién voto? Ya le voté entonces por sus cejas, por lo de Irak, por el Barsa, y poco más. Pero a partir de ahora, no me seduce ¡Mira que espiar a Don Mariano! ¿Y a Trillo? ¡Hay que ser cotilla para espiar a un cadáver político!

¿Saben qué?: No pienso votar más; ni siquiera a De Cospedal. Sería legitimar la alarma social. He decidido abstenerme. Ellos serán culpables de este inusitado comportamiento electoral. Pero no es de recibo que los políticos no me dejen tranquilo en vacaciones. Los currantes necesitamos descansar y desenganchar de proclamas que adulteran la realidad. Y como queda dicho, el adulterio es pecado.

Post Data: ¡Y no me dejan votar la Constitución!


lunes, 22 de agosto de 2011


LA TOMA DE MADRID


Pero
el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía…

El amor está en las carnes desgarradas por la sed,

el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,

y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas…

Federico García Lorca
Grito hacia Roma

Federico, conmovido por la realidad de un mundo a merced de las cuentas de beneficios, maldijo en su famoso poema un papado que se olvidaba del amor y se entregaba al Poder. La iglesia oficial representaba sólo boato, grandilocuencia y soberbia. Para el poeta, uno de los principales adversarios a combatir es la iglesia, con su papa a la cabeza, (en aquellos momentos Pio XI había firmado con Benito Musolini el tratado de Letrán, y bendecía las tropas que se preparaban para invadir Abisinia). Pero en Lorca existe una profunda identidad con el Jesús que ama a los pobres, cuida a los enfermos y predica la paz. Hasta hay un cierto paralelismo en la forma de morir. Federico fue ejecutado por la significación literaria y humana de su compromiso.

Frente a las pompas y lujos del papa en la toma de Madrid por la Puerta de Alcalá, mientras le rinden pleitesía gobernantes, políticos y personas influyentes, tal vez sea bueno releer Grito hacia Roma de este genial poeta, que nos recuerda la decencia frente a la máscara dominada por el teléfono rojo de los poderosos.

Por mi parte, puedo decir, que he estado en Recoletos, acudí a Cibeles y desbrocé una plegaria en la Almudena, junto a De Cospedal con mantilla y peineta, como dios manda. Ante espectáculos como el de la JMJ, “el hábito sí hace al monje”.

En fin, he salido confortado al ver cómo Ratzinger nos regala, graciosamente, lo más preciado y necesario en tiempos de Crisis: El espíritu de la Escuela Nacional Católica. El Nacional-Catolicismo constituye, sin duda alguna la solución ¡Y que tenga que venir el Papa de Roma para imponerlo, teniendo aquí a Bono que también sabe latín!

Pero la visita de Ratzinger, -gran inquisidor del Santo Oficio durante décadas, juez y ejecutor de cientos de teólogos, a los que castigó sin miramientos por disentir-, va a mejorar la prima de riesgo, promoverá el empleo entre los jóvenes, (kikos, Opus y legionarios principalmente), y dará su apoyo a los desahuciados, como un indignado más del 15M ¿O no?

Hablando con el Cardenal Mendoza, y con el beatífico rector Ballesta, a quienes esta región debe tanto, expresaron con orgullo que dejarán muy alto el nombre de Murcia, a pesar de los problemas surgidos en la procesión con el paso de la Cena. El alcalde Cámara, el presidente Valcárcel, el alcalde de Lorca, Miguel del Toro presidente de la CROEM, el Rector de la UMU, y Tomás Zamora, entre otros, -perennes peregrinos-, dan brillo a una región, escasa en agua, pero abundante en festejos religiosos.

Y lo más significativo: Los obispos han sacado los confesionarios a la calle. Se trata de artilugios portátiles diseñados por Kiko Argüello sobre una idea inicial de José María Escribá; y que constituyen una de las atracciones más sugerentes de la feria. Con esta actitud innovadora quieren poner de manifiesto que “se peca masivamente”, en palabras del cardenal Rouco; y también que dejarán Madrid limpio de pecado. Pero se equivocan sus reverencias con esa ocurrencia, porque la gente no peca. Poco pecado para 200 confesionarios y 2.500 curas.

Me cuenta el obispo de Mondoñedo, con quien coincido en el Meliá Princesa, que tienen visitas pero a cuentagotas, y eso que se han instalado en una de las calles más emblemáticas del Retiro. Los políticos y hombres de las finanzas no acuden al Retiro, es decir no se confiesan, creo que con buen criterio; en primer lugar porque los pecados que controla la JMJ son de carácter sexual, y nuestros líderes y autoridades, son discretos en esa materia; y en segundo lugar porque no tienen nada de que acusarse,-en sus declaraciones, siempre la culpa la tiene el otro-; sólo algunos pecadillos, que tienen que ver con la corrupción, la injusticia social, el enriquecimiento súbito, el engaño y pasividad ante la pobreza…, es decir cosas de poca monta que se borran con la bendición de este papa, 16 veces bendito. Cabe subrayar que ni siquiera Camps, sentado en primera fila durante el vía crucis, y acompañado de Trillo, quiso mezclarse con los “pecadores”.

No funcionó el espectáculo de los arrepentidos, previsto para gay, lesbianas, “convivientes” y mujeres que tuvieron que interrumpir el embarazo. Las indulgencias y absoluciones vuelven a Roma casi sin estrenar; y el “pecado” permanecerá en la intimidad, para pesar de los organizadores de la JMJ; aunque no faltarán en el futuro, voluntarios dispuestos a inspeccionar, grabar y juzgar nuestras huellas cuando amamos a alguien.

Pero esta feria no acaba aquí. La calle continua con 68 expositores que venden inscripciones, camisetas, rosarios, monedas del papa, pulseras con la bandera española, mochilas de peregrino, “mi foto con Benedicto”… Un negocio con un interés muy desinteresado.

Y aquí estamos nosotros, en el extremo de esta provisional secuencia. Aquí estamos tanteando alguna nueva forma de tenernos de pie ante el acoso de unos “peregrinos” que nos quieren imponer otra vez el Nacional-Catolicismo.

El hombre vestido de blanco, -que ha tomado Madrid sin resistencia alguna, gracias al "Estado laico" de Rodriguez Zapatero-, ignora el misterio de la espiga…y el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

jueves, 11 de agosto de 2011



jueves, 28 de julio de 2011

VIEJOS


No corren buenos tiempos para ser viejo. Y no me refiero al tema de las pensiones y a la preocupación por la crisis económica, sino a las condiciones de vida. Los avances científicos han conseguido que ahora vivamos más años. En Europa, hasta hace pocas décadas se calificaba de viejos a los que cumplían cuarenta años; los cuarenta eran la meta que se proponían personas como Rousseau para retirarse y morir; y Dostoievski pensaba que era vulgar vivir más de cuarenta años; mientras que Goethe y Shakespeare, por su parte, consideraban inmoral amar o cantar después de los treinta años. En 1900 la vejez comenzaba sobre los cincuenta, y en 2011, -me atrevo a decir-, no empieza hasta los setenta y cinco. ¿Cómo se puede decir todavía en los medios, que “un anciano de sesenta años…”, cuando la expectativa de vida es de veinte años más?

Vivimos más, pero a veces en malas condiciones. La sociedad no está preparada para este aluvión de ancianos con frecuencia incapaces de valerse por sí mismos. Esta realidad nos ha cogido desprovistos de una red de servicios adecuada, al mismo tiempo que la investigación es escasa y en ocasiones carente de rigor.

La familia que antes se hacía cargo de sus mayores, prácticamente ya no existe, lo cual quiere decir que nos encaminamos hacia una vejez solitaria, sin la presencia de cuidadores consanguíneos. Las residencias son escandalosamente insuficientes y los programas de intervención, cuando existen, adolecen de improvisación, superficialidad o desconsideración.

Son todavía demasiados los que no miran a los ancianos, porque ni siquiera los ven. La mayoría de las personas viven de espaldas a los problemas de los viejos. Toda la familia, con frecuencia, se hace cómplice: al abuelo se le trata con una benevolencia irónica, hasta que se le convence para que ceda la gestión y/o propiedad de sus bienes, precisamente cuando ser viejo hoy es muy caro, y el hecho de tener o no tener dinero determina que la vejez pueda ser una etapa protegida, o condenada a la soledad y el abandono. De este abandono que afecta a miles de ancianos en nuestro país, nadie habla, es un secreto vergonzoso. ¿Hay algo más triste que ser viejo y pobre?

Aquellos a los que aún no se les considera viejos tienen que darse cuenta de lo que les espera si dejan que las cosas sigan igual. Deberían saber que su futuro está comprometido y reaccionar antes que sea demasiado tarde. Muy pronto, la realidad se impondrá a nuestros prejuicios, reclamando medidas drásticas, y dejando al descubierto el carácter embaucador de ciertas proclamas que contribuyen a esa vejez deshumanizada.

Es urgente prepararse para el futuro. Yo reclamo la complicidad de los lectores para que la vejez deje de ser antesala de la muerte y se convierta en una etapa de la vida.

domingo, 24 de julio de 2011

LOS PECADOS SON PARA EL VERANO



“Se peca masivamente”, dijo el Cardenal de Madrid; y si lo dice un obispo, eso va a misa. “El diablo y los demonios se dedican a tentarnos por envidia”, así comienza el Compendio del Catecismo que escribió Ratzinger cuando era cardenal, y que ha publicado el Vaticano. Es un libro de gran interés social, político y sobre todo religioso. Te recomiendo que dejes, de una vez, la Sombra del Viento o el Último Catón. Aparta de ti también el Código da Vinci, que dicho sea de paso es un “coñazo”, además de irreverente; y coge en tus manos el Catecismo de Ratzinger: 205 páginas, es decir asequible a todo tipo de lectores; 15 imágenes sugerentes y atractivas; y un apéndice con oraciones, que tanta falta hacen.
Es una joya de libro; los Pérez Reverte, Stephen Hawking, Javier Marías o Günter Grass no son comparables con esta obra. En la playa, en la montaña o mientras aguantas una larga espera en el aeropuerto, te vendrá de muerte echar una ojeada al libro del verano y sortear las asechanzas del Maligno. ¿Qué te parece?

Quiero desvelar, -por si algún lector aún no conoce el contenido del libro-, algunas de las cuestiones más útiles y provechosas, para los tiempos que corren: “¿Qué pecado se comete, cuando viviendo el consorte, alguien se une con otra persona? Grave pecado de adulterio. Se hallan en permanente estado de pecado y no pueden recibir los sacramentos, todos los convivientes y los unidos sólo en matrimonio civil”.“¿Cuáles son los mayores pecados contra la castidad? El adulterio, la masturbación, la fornicación, la pornografía, la prostitución , la violación y los actos homosexuales. Esos pecados son la expresión del vicio y la lujuria”. Si esto es así, -que no lo pongo en duda, viniendo de un hombre 16 veces bendito-, en efecto, “se peca masivamente”; y el cardenal Rouco, al menos por una vez, tiene toda la razón, ¿o no? Sumemos los “convivientes”, matrimonios civiles, los homosexuales que son cantidad, los que provienen del divorcio, los adolescentes que se masturban, y los que tienen alguna aventura extramarital , y aquí no se salva ni dios. Por eso este libro viene como anillo al dedo, como el bálsamo a la herida, y como el chocolate al loro.

¡Ojo!, el diablo nos tienta siempre, pero con más ardor en verano. Y este no es un verano cualquiera: las altas temperaturas, la sequía para todos, y el estrés acumulado de todo un año presagian pecado, mucho pecado. Además, todo esta diseñado para que suceda así; basta con pasearse por cualquier población mediterránea para darse cuenta del fenómeno: la playa, la gastronomía, discotecas, discretos apartamentos..., junto a otros factores como la disponibilidad de tiempo, o el alejamiento del medio habitual, conforman un estado psicológico que incita a buscar nuevas “aventuras”; y favorece los “amores de verano”, que se caracterizan por ser intensos y pasajeros, pero que dejan muy buen recuerdo.

Claro, que hay pecados y pecadillos. Lo que se dice pecado-pecado son los que ya he señalado sobre “el vicio y la lujuria”; y las faltas o pecados menores tienen que ver con la injusticia social, la corrupción, el enriquecimiento súbito, el mobbing o acoso en el trabajo, el engaño y la pasividad ante la pobreza; es decir pecadillos que es necesario confesar, pero que con ellos se pueden recibir los sacramentos.

A mí el catecismo de Ratzinger me ha hecho regresar a la infancia, y ha servido de momento para reorganizar mis vacaciones sin riesgo de pecado. Me encanta este libro porque es práctico, ilustrado y didáctico. Ahora lo tengo claro: “leña al mono”, porque los pecados son para el verano.

lunes, 18 de julio de 2011

¡QUÉ BOCHORNO!

“No es posible estar en puestos de gobierno más de ocho años sin corromperse”. Son palabras de un veterano político, retirado ya de la cosa pública. Hablábamos en plena calle de la política municipal y autonómica, y salían a colación concejales, alcaldes, consejeros y hasta un rector. Me tuve que poner serio; “no llevas razón”, le dije; “no es justo mantener bajo sospecha a personajes públicos, por el simple hecho de haber aumentado los ingresos, durante sus años de gestión…; no me creo que personas honorables, que han sido agasajadas y condecoradas en múltiples ocasiones; y que además presiden desfiles procesionales y pronuncian los pregones en innumerables fiestas cívico-religiosas, puedan estar implicados en irregularidades de esa naturaleza…”. Pero mi interlocutor, hábil polemista, me apabullaba con datos, referencias y hasta nombres, -también de su propio partido-, relacionados sobre todo con urbanismo y medio ambiente. He de reconocer que asistí a toda una lección magistral sobre la “política del ladrillo”, tema del que soy analfabeto.

No se me va de la cabeza aquella conversación ¡Qué necesidad tenía yo de contrariar a este buen hombre, uno de los pocos sabios que en mi barrio han sido! Cuando él hablaba de Totana, Librilla, Lorca, Murcia, Cartagena, Águilas, el Mar Menor, Cieza, San Javier, Torre Pacheco, la Unión, Los Alcáceres o Mazarrón…; yo, “erre que erre”, negaba la mayor.

Hoy, día largo y caluroso de Julio, meditaba yo en esos juegos “políticos” en los que nunca creí, cuando de repente, recordé la frase del vecino de la Flota: “Es posible hacerse rico con un sueldo de alcalde”. A medida que pasan los días, la infinita razón de mi vecino cobra fuerza en mi mente. “Camps se sentará en el banquillo”, dicen los periódicos en primera plana. “El ex-Consejero Marqués metió en sus cuentas 270.000 euros…” “Ahora no tengo una razón para dimitir, es una condena injusta…” declara el alcalde de Fortuna”. Noticias de la semana. Después me he entretenido en analizar sus gestos, sus expresiones verbales, y sobre todo la mirada. Y estoy en condiciones de afirmar, que mienten.

Los ojos son el espejo del alma; y los ojos de estos directivos influyentes expresan desazón, hostilidad y sobre todo miedo. Y ¿por qué estarán tan exasperados si se han hecho de oro? ¡Ya lo tengo!: llevan en el cargo más de ocho años y se han corrompido, en palabras del veterano vecino de mi barrio; deducción que no comparto, porque siguen habiendo en nuestro país, gobernantes decentes con muchos años de dedicación.

En cualquier caso, desde aquí emplazo al Secretario General de su partido: ¿Dónde estás que no lo has quitado ya? C debe irse; pero también M, E, H, N, S y V. Sí, sí, en plural; lo que os he contado, sólo era un botón de muestra ¡Que se vayan!

Mientras tanto, yo, cuando oigo hablar a estos políticos, me levanto y me voy ¡Qué bochorno, tú!

jueves, 14 de julio de 2011

UNA SOCIEDAD CORROMPIDA

Marqués, un político duro y con expectativas, ha devenido en un hombre fieltro, que sólo deja hablar a su ventrílocuo. Pero este consejero-delegado, ñaño del Presidente Valcárcel, siempre jugó con ventaja, porque desconoce el sentimiento de culpa. No se siente culpable ni responsable de nada. Pregunten –dijo- al maestro armero. Así era y así fue, al menos hasta hoy, en que “le han parado”. No es justo detener a un personaje importante, por el simple hecho de haberse vuelto rico durante sus años de gestión. La Zerrichera era suya, y consecuentemente, “cada uno con lo suyo hace lo que quiere”; o más finamente dicho: el ius utendi et abutendi de los romanos. Si no, ¿para qué quieres estar en política? Son los acuerdos llevados a cabo en conversaciones privadas entre promotores y representantes políticos, los que han de modifican los usos del suelo.
Consejero de Sanidad, delegado del Gobierno y Consejero de Ordenación del Territorio, es propietario, -en lo que al ladrillo se refiere-, de seis viviendas en Murcia, Campoamor, Águilas, Madrid y Valencia, y está relacionado con varias sociedades mercantiles ¡Pero no le interesa el dinero! De lo contrario ¿cómo iba a dejarlo abandonado en un cuarto trastero?
Cuarenta y cinco mil euros en billetes de 500, hallados por los agentes de la policía en el trastero de su vivienda, ponen de manifiesto que la pasta no es lo suyo. Sin embargo, “el grueso del dinero -que supuestamente podría provenir de comisiones ilegales-, habría acabado en países como Suiza y Panamá”. Pero ¿es que alguien ignora que esos ahorros, -conseguidos con el sudor de su frente-, iban destinados a alimentar a cientos de niños del tercer mundo?
Tras su paso por altas responsabilidades públicas en la Región, Marqués, abandonó la Administración para asumir la dirección general de la distribuidora farmacéutica Hefame, la mayor empresa de esta comunidad. Y desde allí ha sido encomiable su labor humanitaria. ¡Y a pesar de ello, todavía hay quien quiere pedirle cuentas por el Hospital.
Por su parte, Bascuñana, -otro Consejero valido del Presidente-, dice que quiere “pasar página” ¡Qué bien! Primero escribe la página del territorio a su antojo, y después pretende pasarla sin que podamos leerla. Este Bascuñana es un digno sucesor del Consejero Marqués, porque también juega con ventaja. No se siente culpable ni responsable de nada. Hay ocasiones en las que los sentimientos de culpa no afloran. Es pura psicopatía. Lo que distingue a estos personajes, enamorados del territorio, es su dificultad para identificarse con sus víctimas, que en este caso somos todos nosotros. Por eso jamás abandonan el “chollo”.

Pienso que el tiempo también es un territorio. A cierta edad, el tiempo que te queda por vivir es tu único patrimonio. Yo me rebelo contra la gestión de estos jinetes apocalípticos que mercadean con los espacios naturales. ¿Habrá alguien en Murcia que les haga cantar la palinodia?

Por otro lado, alguien puede decirme, ¿qué hace Jaime Peris, catedrático de Derecho Penal, defendiendo a cuantos corruptos en el mundo han sido? Vino a Murcia para solucionar los supuestos problemas que tenía la Facultad de Derecho en el Área Penal. El rector Monreal y el rector Cobacho, -decano entonces-, se equivocaron. Este perspicaz y artificioso abogado vino a Murcia a formar abogados, no a defender lo indefendible, por legítimo que ello fuese.

Comentarios
Miguel profesor de la UMU

No lo había leído hasta ahora mismo. Me parece transparente de tan lúcido por muy sermón que te parezca. Vivimos en una sociedad con valores adormecidos -no deja de ser curioso que las movilizaciones populares se reduzcan ya a los casos de pederastia y escarnio con asesinato y desaparición. La sociedad está anestesiada si no ya desinteresada de todo lo ajeno e incluso de lo propio cuando requiere posturas claras y enfrentamiento. La derecha y sus puntos de vista y maneras de actuar se ven "razonables" y se perdonan sin una sola voz honesta, de relieve social, clara.
¿Dónde están los Tomás Zamora, el defensor del pueblo murciano, los líderes sindicales, los Miguel -el de Lorca-, los presidentes pasados de la Asamblea, Delegados de Gobierno cuya función ha mancillado este Marqués, dónde los empresarios, dónde los directivos de Hefame que corren el riesgo de ser destripados, dónde los rectores de universidad que se han tenido que sentar a planificar la sanidad murciana con él? ¿Podrá el fiscal anticorrupción con este trago?
Lo grave de la justicia en Murcia no es que se vende, es que se regala a los suyos, a los de su misma madera o a los más poderosos porque sí, sin necesidad de soborno, porque toca, porque es lo "natural". ¿Cómo se silencia tan pronto la gracia de un consejero que ultraja la verdad y hace chistecitos de niños con toda la sociedad murciana? ¿Qué cultura tenemos que no se mueve hasta echar a este chulo, creído que comentará en privado cómo se "la ha sacado y se ha meado" en los murcianos "cultos". ¿Pero qué es este rincón del mundo -si es que todo el mundo no es igual- para que hayamos llegado a una situación semejante. Y por no citar más como el paternalismo y algo más de los servicios sociales de la consejería de Bienestar social con el silencio de los profesionales cuya preocupación te comentan en privado. ¿Cuál es y dónde está el equipo que ha de desmantelar y reconstruir esta sociedad ¿Vale para eso el actual equipo del PSOE? No se lo creen ellos mismos. Es más, es posible incluso que no lo vean tan mal.

En fin, Pepe, quién nos ha visto y quién nos ve. Un abrazo fraternal.

POST DATA: Informa la Agencia EFE (5 de Julio de 2011) que la policía intervino al Consejero Marqués, cajas de jamones ibéricos en el trastero de su vivienda, junto con 43.500 euros y un proyecto de central nuclear.

Y Valcárcel, ¿qué dice?