martes, 25 de septiembre de 2012


LA CLASE
Me interesa mucho saber cuáles son las preocupaciones que tienen hoy los jóvenes. Me interesa mucho conocer la situación que están atravesado con motivo de la crisis económica. Me interesa conocer la universidad, que camina hacia un futuro incierto. 

¿Estáis contentos con esta universidad? Os propongo para este curso, que las clases sean como una conversación. Cuando uno habla, le habla a alguien, pero cuando toma apuntes hay un papel entre ambos que distorsiona la comunicación. Los apuntes son un grave atentado al aprendizaje; se convierten en elemento foráneo, en un intruso que altera el encuadre necesario. Estoy convencido de que sólo se puede aprender a través de la conversación. Ser universitario es estar instalado en medio de un debate, y en la discusión unos y otros reconocen que todo es discutible. No se trata de que podamos decir lo que pensamos, -para lo cual ya hace falta arrojo-, sino sobre todo de pensar lo que decimos; y la conversación es la forma de aprendizaje más noble que hay. Es urgente generar, por tanto, en las aulas espacios de conversación.

Como es lógico, determinadas unidades del plan de estudios deben respetarse, pero lo decisivo es facilitar a los jóvenes la capacidad de enmendar sus propias carencias de saber, a través de su propia actividad. La formación debe consistir ante todo en potenciar las propias fuerzas allí donde uno percibe sus puntos débiles, y no confiarla a la envoltura engañosa de las calificaciones ¿Pero cómo llevar a cabo esta formación, si no existen grupos preparados para ello? Ahora en las universidades españolas tenemos grandes aulas a las que asisten decenas de estudiantes. Ni el profesor puede reconocer al alumno dotado, ni se pueden reconocer entre sí los que congenian. Es un ajetreo desesperante. Algo diferente he visto en las universidades americanas.


Los títulos, las especializaciones y también la mediocridad han ido en aumento , a despecho del nombre universidad. Si observamos las tesis doctorales que se presentan, es terrible constatar que todas se parecen mucho, (en algunos casos son prácticamente iguales, como hechas con el mismo molde), y en general su contribución científica es mínima, por no decir nula. En muy pocas ocasiones las experiencias decisivas y la propia capacidad de juicio y formación se ponen de manifiesto. Hoy en día, de lo que se trata es de adaptarse a lo legitimado, de manera que uno no puede decir su parecer a no ser citando un libro o corriendo riesgos; y esta es la razón de por qué en la universidad pública española apenas unos pocos se atreven a disentir. “Que no se sepa, que no se diga, que no se note”, es decir “estilo universitario¡Hay que acabar con esto!


Se oye hablar mucho actualmente de “evitación de riesgos”, y se practica en las organizaciones el seguimiento de reglas para evitarlos. Pero, ¿quién ha aprendido realmente, si no ha sido de sus propios errores? Hay que vincular la educación a la investigación y a la innovación, sin miedo a los riesgos. En unos momentos en que todo está uniformado, y predomina un color gris, monótono y aburrido, es necesario que hablemos en clase con espontaneidad y con total libertad ¿Nos llevarán otra vez al "Tribunal de la Inquisición", por ello?


Se trata de hablar a alguien; alumno, profesor, compañero, con especial sensibilidad. Es la única manera de formarse. Este curso es una oportunidad.

 
 Post Data: Los políticos están haciendo cada vez más difícil la actividad docente, mientras  los ciudadanos asisten impasibles a esta nueva corriente democrática que es capaz en poco tiempo de lanzar al mercado nuevos productos "de calidad". Creo que se deberían desmontar algunos tópicos y palabras vacías. La palabra “universidad” aparece en boca de los políticos sólo para referirse a cuestiones organizativas y económicas. Pero la Universidad es otra cosa.
 

miércoles, 19 de septiembre de 2012


"SYMBIOSIS" 

Es la creación artística más formidable, que excelencia universitaria alguna haya sido capaz de generar. Seguro que la habrás visto ya. Pero si no es así, te invito a que contemples el “monumento”. Debes aproximarte al Campus de Espinardo por la entrada Norte y en la primera rotonda cercana a Medicina, encontrarás esta maravilla.

Se trata de un Volkswagen partido por la mitad, y elevado sobre una estructura de cemento. En los espacios vacios que deja el interior de este coche estrellado, aparecen plantas y flores que le dan un toque fúnebre, muy acertado, ante las supuestas muertes, fruto de un coche hecho ciscos.

Al principio, algunos pensamos que se trataba de exaltar los accidentes de tráfico. Yo dije enseguida: “No es posible; el vicerrector de infraestructura no lo habría consentido por estética, pero también por ética”. No puede ser que en tiempos de crisis se invierta en una “ocurrencia” que distrae a los conductores y mete el miedo en el cuerpo a quienes, al pasar, confunden el “monumento” con un accidente real.

Su nombre es “Symbiosis”, que quiere decir, mezcla, fusión, combinación, asociación… ¡Ya entiendo, ya entiendo! Combinación de vida y muerte, mezcla de ingenio y presupuesto, asociación de miedo y vida universitaria, fusión de excelencia y libertad de expresión… Desde que entras al campus ya se te advierte que puedes acabar como el coche: “el futuro es de todos”, se anuncia en la placa.

Mira por donde, el coche reventado y destrozado me lleva a pensar en “gases contaminantes”, que también señala la placa. Porque no son coches los que más se accidentan, sino trabajadores.

No es posible acabar con los “gases contaminantes” y garantizar un “futuro de todos”, como supuestamente pretenden, si no se cambia el sistema. Lo que proponen estos directivos son “ocurrencias”.

Post Data
Pienso que la situación de la Universidad en este momento, queda muy bien reflejada en esta obra de arte.
 

viernes, 14 de septiembre de 2012

QUE LA DETENGAN, QUE ES UNA MENTIROSA  

La Ciudad de Dios fue galardonada en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana con el premio Glauber Rocha que otorga la prensa extranjera. Al elegir a la Ciudad de Dios de Fernando Meirelles para el premio, fueron valorados los méritos del filme inspirado en una novela de Paulo Lins, basado en la investigación de una realidad violenta  en Río de Janeiro. Narra la vida de un chico demasiado sensible para ser criminal, a pesar del ambiente de violencia que le rodea, y descubre que puede ver la realidad desde un punto de vista diferente.

También se tuvo en cuenta el dinámico ritmo de la narración cinematográfica, la fotografía y dirección de actores, que en su mayoría fueron elegidos entre los habitantes de la propia favela. Pero el impacto que produce la película radica en el problema de la marginalidad infantil y juvenil. La Ciudad de Dios trata esta realidad social con autenticidad y un alto nivel artístico.

            A mi vuelta de la Habana, ojeo los periódicos, y me llama la atención uno de los titulares: “vecinos de Espinardo viven atemorizados por una banda de niños de 5 a 7 años”. Yo recuerdo la Ciudad de Dios y a su protagonista, a quien todos empujaban para ser un criminal, pero él se convierte en un chico excelente. La secretaria sectorial del Menor trae a mi memoria una peligrosa ideología que ha tenido efectos graves en la historia reciente. Ella continua hablando como hace cuarenta años, cuando  no existía ley del menor.

 El cura  de Espinardo habla de los daños que los niños de 5 a 7 años producen en sus locales “con los cristales rotos”, y algunos  feligreses abandonan el barrio para vivir tranquilos. El comportamiento de estos niños  que están en boca de todos, sólo puede explicarse a través de una patología social. Los niños de 5 a 7 años de un barrio de Espinardo y los adolescentes de los demás barrios, se han convertido en un tema de urgencia. Mientras tanto, los  padres, los educadores y el cura del pueblo están fuera de juego.

Tal vez muchos sigan empeñados en culparles porque tienen un comportamiento anormal o patológico, cuando ellos son las víctimas de un malestar social y de un malestar familiar que evidentemente existe.  Pero como en la Ciudad de Dios, nosotros recordamos Brasil y  las  enormes expectativas de futuro: “todos le empujan para ser un criminal, pero él se convierte en un chico excelente”.
 Mientras aquí, a quien tiene la responsabilidad sobre el menor: “que la detengan, que es una mentirosa”.
                                              

viernes, 31 de agosto de 2012


 Se va Cámara, viene Ballesta

El presidente Valcárcel manifestó recientemente que “Ballesta podría ser un buen alcalde” ¿Quiere decir que se va Cámara? “Los últimos días de Cámara”, titulaba un periodista en el diario La Opinión de 26 de Agosto. Se trata de dos políticos nada ambiciosos, y siempre dispuestos a ocupar el sillón. Cualquiera de los dos gobernaría “la Ínsula” de maravilla. Pero Cámara se va ¡Qué lástima que tenga que irse tan pronto!, diecisiete años, y parece que fue ayer. Se gastó; y todo por no salir a la palestra. Cuando la Guardia Civil, a través de la Unidad Central de Operaciones, irrumpía en la Gerencia de Urbanismo, el Alcalde se ocultó. Estaba viendo cómo era detenido el jefe de la Gerencia, e imputado el edil del área de urbanismo y “se perdió”.

No es la primera vez que se oculta en momentos críticos. Es su forma de estar, o de no estar. Recuerdo todavía al pueblo de Sangonera caminando durante dos horas hasta la Glorieta, para hablar con su alcalde, pero no estaba. Y en San Esteban, cuando varios cientos de personas, (defendiendo de forma numantina los restos arqueológicos), le esperaban, el alcalde nunca fue.

Llevo tiempo dándole vueltas: ¿Por qué Cámara no recibió a los vecinos?, ¿por qué no se acercó a San Esteban?, ¿por qué no se personó en Urbanismo para dar una explicación a los ciudadanos que seguían los acontecimientos, perplejos?, ¿por qué se fue a la playa, dejando el conflicto del trasporte ardiendo? Tiene que haber un motivo. Pienso en razones psicológicas, o en variables económicas muy importantes. Este hombre durante tantos años en el poder, aprendió estrategias, riesgos, pactos… Se sabe todos los trucos ¡Demasiado para estar y para no estar!

Mientras tanto, las reacciones han dejado al desnudo el alma murciana: vengadores, compasivos, generosos, hipócritas o empecinados, los ciudadanos, van emitiendo su veredicto. Cada murciano es un tribunal de apelación.

Esta mañana, a punto de llegar al barrio de la Flota, me dice el taxista: Las cosas están muy mal. Hombre, Manolo, no me asustes, que quiero pasar este fin de semana relajado. Me habla del Tranvía que va a la Nueva Condomina. “Mire usted, mire usted por donde viene el tranvía, trae a cuatro personas, y sabe usted lo que ha costado?... ¿Y del Alcalde qué me dice?...”  “Nada”, le contesto. “Sólo me encuentro con él en Campoamor durante las vacaciones. Suele seguir el ritual playero al pie de la letra. Pero este año he observado a un alcalde diferente”.

Ahora, me dicen, viene Ballesta. Lo hará tan bien como Cámara. Quien supo montar un aeropuerto en Corvera, casi de la nada; bien podrá imprimir al municipio un nuevo ritmo, aunque sea sin medios

lunes, 20 de agosto de 2012

AL LÍMITE
No sé si soplaba  el simún cuando la temperatura subía, traspasando el límite permitido. Sin duda alguna, en la Región de Murcia a esa hora se había extasiado esa humanidad característica de nuestros políticos. Son las 9.45h de hoy 12 de agosto. Estoy desayunando como un canónigo en el  Zurich. Pero una rutina impropia, interrumpe mi estado de ánimo placentero: Suelo ojear los periódicos mientras tomo tostadas con aceite de oliva virgen extra; y cuatro titulares “me dan el desayuno”:
Primer titular: Treinta mil murcianos con Trastorno Límite de la Personalidad.
La diputada del Partido Popular, Alicia Jiménez, cifra en 30.000 el número de personas que padecen Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), y publicita una fundación  que se ocupa de los afectados: “Los murcianos tenemos que felicitarnos de que haya sido nuestra región, la primera en poner en marcha una fundación dedicada a las personas que padecen este trastorno”. ¡Somos los primeros!
¡El calor hace estragos en la cabeza de los políticos! Si hubiera 30.000 murcianos con TLP, ella no podría ser diputada. Las declaraciones de esta mujer, producen alarma social, y estigmatizan -con supuestas patologías- a una serie de personas que a duras penas, pueden salir adelante.
¿Límite de la personalidad?  ¿Qué criterios ha utilizado para identificar un trastorno que no está suficientemente definido, falto de fundamentación teórica y necesitado de investigación? El llamado “trastorno límite”, es un cajón de sastre, un conjunto de síntomas heterogéneos que se solapan con síndromes o cuadros clínicos del Eje I, según la Clasificación de la APA.

Tal vez, lo que quiso decir la diputada es que hay miles de murcianos, (por supuesto muchos más de 30.000), que padecen una situación límite, social y económica ¡Qué manía de convertir los  problemas sociales en trastornos mentales! ¡Qué empeño en “psiquiatrizar” a la población, en vez de aplicar soluciones políticas! Si a los desahuciados, los engañados por los banqueros, y cuantos practican la desobediencia civil, les ponemos el “san benito” de trastorno de la personalidad, les estamos alienando. Sus palabras y actuaciones ya no valen. Quedan incapacitados para la protesta. Esta línea política de actuación, hará subir aún más la temperatura.
Segundo titular: “España regresa a Sánchez Gordillo”.
El discurso del Alcalde de Marinaleda, tiene vigencia todavía.  Gran parte de la sociedad vuelve a tener miedo al hambre. Cuando Sánchez Gordillo cita al Che Guevara y a los Profetas del  Antiguo Testamento como referentes, su discurso político nos hace retroceder varias décadas. Pero el compromiso con la causa de los pobres, colma de sentido lo que algunos medios mal-intencionados califican de peligroso y loco. En situaciones límite de necesidad, los carritos de Mercadona no pasan de ser una anécdota más o menos curiosa y/o afortunada.
Pienso que este fenómeno, sólo cabe explicarlo por la situación insostenible de nuestro país y el comportamiento nada ejemplar de sus gobernantes. Es una situación límite

Tercer titular: “Los beneficios del Vibrador”.
La redactora ilustra el tema con datos sobre el uso de tan singular instrumento: Un 52% de mujeres han usado el vibrador. Yo no me lo creo. Y señala dos beneficios en el uso del vibrador, el autoerotismo, la posibilidad que ofrece de conocer y explorar el propio cuerpo; y el romper la monotonía de las relaciones ¿Será ésta la solución a situaciones que podríamos calificar de límite?

Cuarto titular: “La Santa Leche”.
Unas gotas de leche de la mismísima Virgen María, se veneran en la Catedral de Murcia, y cada festividad de la Asunción su estado sólido pasa a líquido. La reliquia fue trasladada desde el Monasterio de los Jerónimos -hoy sede de la UCAM- hasta el convento de los Capuchinos en 1715. Al día siguiente recorrió en procesión las calles de Murcia ¿Volverá a licuarse también este año? Sería una prueba irrefutable de que España va bien.
¡Qué calor! Las noticias de hoy no pueden ser más ardientes. Arde media España, mientras  el Ministro de Medio Ambiente está en los Toros. Dice que era un acto oficial ¿Propio de situaciones límite
Tengo la impresión que nuestros gobernantes están en Babia, y no captan que los ciudadanos están al Límite. 

sábado, 11 de agosto de 2012


 UNA DEMOCRACIA PROSTITUIDA,  BAJO LA OCUPACIÓN ALEMANA

Según los indios mayas, el fin del mundo tendrá lugar este año  2012. Me cuesta creerlo, pero bien pudiera ser cierto. En España al menos, con toda seguridad será el fin del mundo; hay signos que anuncian este prodigioso porvenir. 

Tenemos un Jefe fantasioso. Prometía llevarnos a la tierra de promisión, pero vamos de culo, rumbo al abismo. Reduce  las funciones y poder redistributivo del Estado, revocando importantes aspectos del bienestar. Es el fin del mundo (de este mundo que con tanto esfuerzo hemos venido construyendo durante varias décadas). Los mayas tienen razón. 

Mientras tanto, banqueros y políticos proclaman a coro: “Estamos en el buen camino”. Y sin ningún pudor hacen alarde de una ideología que declara al mercado como superior al Estado.  Se trata de un golpe de estado encubierto.

Hay una coincidencia entre quienes apoyan el golpe,  y los que pretenden que el aborto y la homosexualidad  sean delitos y al mismo tiempo, pecados ¿Cómo es posible escuchar a Gallardón hablando del nasciturus, sin estremecerse? Nunca he podido soportar el odio, y sin embargo veo con simpatía las reacciones de algunas personas, que empiezan a tomarse la justica por su mano ¿Saben qué? Estoy pensando que tal vez lleve razón el alcalde de Marinaleda. Su discurso recuerda otros tiempos, ya superados. Pero las alcaldadas de los Viernes en la Moncloa producen tal desencanto y rabia contenida, que explican las reacciones de  quienes  se les niega las condiciones de existencia. Llevarse productos de alimentación de Mercadona y  Carrefur sin pasar por Caja, no parece la mejor manera de defender el sistema democrático, pero no me negarán que en estos momentos es un gesto perfectamente serio ¿Genialidad o error? Tanteos inocentes, testimoniales, inconsecuentes, comprometidos… Mientras, el ministro del Interior,  con voz de ultratumba dicta sentencia: “Que los detengan”. “Alá es Grande y Mahoma es su profeta”, digo para mis adentros.

Llevamos un verano en que la situación invita al hombre desnudo a arrojarse al vacío. Durante los meses de ocupación alemana, en España sólo se habla ya de hospitales,  paro,  deterioro de la educación,  suicidio, colonialismo… Una situación que empuja necesariamente a arrojarse al vacío. 

Creo, como los mayas, que se acerca el fin del mundo. Pero esta vez, el fin del mundo de los banqueros, de los partidos con mayoría absoluta, de la ocupación alemana, del golpe de estado encubierto. Sólo hace falta ejercer la oposición en la calle, experimentando que los problemas sociales se pueden abordar de otra manera, y que no todo debe estar dominado por las ideologías y la política.

viernes, 3 de agosto de 2012

   ENTRE DOS LUCES

 
Tengo una llamada perdida, es la frase más corriente entre los que llevan móvil, es decir todos. De momento no se sabe quién  llama, o si se equivocó de número, o tal vez no quiere gastar de su tarjeta y lo que pretende es dar un aviso para que le llamen. Pero puede significar muchas cosas más: te pueden invitar a una quedada con el pedido incluso de pásalo o póntelo; o puede que te estén convocando para que te manifiestes quién sabe donde. Lo más probable es que sea la llamada perdida de     algún político.

Estas llamadas suelen tener lugar a destiempo y a media luz: cuando vas al volante, entras a clase, o estás en éxtasis con una nueva experiencia      durante el fin de semana ¡Un sobresalto inútil!, por culpa de algún pesado.  Yo no hago caso a las llamadas perdidas, por lo que pueda pasar. Un día me llamaron a La Habana para tomar la cerveza en las Cristaleras de Alfonso X; contesté al teléfono, y ¡cara cerveza! Otra vez, no es broma, fue en Moscú hace unos meses; y cuando marqué ese número, ilusionado ante alguna noticia importante de mi tierra, o bien     de alguna entrevista con los hijos de Putin; resulta que era mi vecina Lola, que había perdido las llaves.

En fin, que no acepto llamadas perdidas, a no ser que vengan del Más Allá; y ahí incluyo al ángel de la guarda, a un amor imposible que tuve en mi juventud (era mujer),          al espíritu de mis progenitores,  a Ratzinger, Sigmund Freud o el   juez Garzón. Y poco más. Ya me gustaría a mí hablar con Isabel la Católica para preguntar por qué le llaman   Católica; o con María Magdalena para saber de una vez si es ella la del cuadro de Leonardo;     aunque no hay duda de que es ella      la que está a la derecha del Maestro durante la Cena, diga Da Vinci  lo que quiera.


Esta llamada perdida, sí la respondería gustoso, a pesar de los costos por tan larga distancia. Me encanta el papel de esta mujer apasionada, siempre entre dos luces, defenestrada sin contemplaciones por el machista de Tarso; pero erótica, voluptuosa, sensual, es decir creyente de otra vida. Ahora, ¡lo que son las cosas! La Magdalena constituye el último tabú para tantos “meapilas” que frecuentan sesiones interminables en innumerables      sectas.
A pesar de este capricho mío, no hago caso de llamadas perdidas. Me ha dicho mi médico que no tome disgustos, y el teléfono da muchos. No es preciso añadir que se trata de un médico tímido, pacífico y del Opus. Gracias a este médico pacífico, he empezado a relacionarme con la gente como si estuviera otra vez pidiendo permiso para vivir. Él me ayuda a prevenir males físicos, pero hay que reconocer que a cambio estoy perdiendo altruismo, previsión de futuro y sentido del humor. Por lo que al final, no hago caso de nadie, ni siquiera del médico.

He decidido jugármela, y probar todo lo bueno ¡Qué bien se queda uno, cuando desobedece!     No tendré éxito, pero            disfruto. En adelante seré   un rebelde, con causa por supuesto; es decir, un ser humano que ha logrado librarse del éxito, que generalmente convierte a quien lo alcanza en un cretino. Eso sí, con innumerables llamadas perdidas entre dos luces.

sábado, 28 de julio de 2012

   ÑOÑO

          Esta es la palabra más elocuente, mágica y alucinante que he escuchado referida a un rector. Un veterano profesor, decano él, le calificaba de esta manera ¡Qué riqueza de vocabulario tiene nuestro idioma castellano! Si hubiese utilizado  otros términos, supuestamente sinónimos, como remilgado, melindroso, cursi o blandengue, no sería lo mismo. Ñoño ¿Cómo encontró ese sencillo  vocablo, ya obsoleto, que le define como nadie? La capacidad de este compañero para pronunciar la palabra oportuna en el momento adecuado es admirable. No es de Letras, pero como si lo fuese. 

Y si no, vean: Hace ya tiempo, el rector publicaba un artículo en la prensa regional, con el título: Somos de Primera. Desde el más profundo respeto a su contenido y, ¡faltaría más!, a su admirable querencia y propensión a los medios, quiero expresar mi asombro y aturdimiento por su estilo literario. He de confesar que no sigo al personaje, pero, mira por dónde, unos colegas acaban de enviarme el escrito de réplica a “Somos de Primera”, firmado por tres decanos. La prensa regional no publicó el ¿“despropósito”? de estos veteranos profesores, -miembros del Consejo de Gobierno-, que añadían al título inicial sólo una interrogación: ¿Somos de Primera? Claro que no es fácil que la murcia-profunda comulgue con un escrito que interpela al rector además de fútbol, de su compromiso con la LOU, de los ataques sufridos por dos investigadores críticos con el PHN, de la financiación de la inversión, de las partidas para sufragar el gasto corriente, etc.; y acaban estos lúcidos y osados decanos: “¿Busca algo en los extramuros de la UMU?” 

          Se equivocan los que dicen que un rector pueda buscar algo en extramuros. No es verdad. Si en algún caso, el sillón del poder va “de oca a oca”, no es por ambición, sino por celo; pero no quiero desviarme del objetivo inicial. Cualquiera de los escritos de este rector,  no resistiría el filtro de cualquier medio de alcance nacional. Pero eso no quita para lo que expresan los decanos: “nuestro rector es uno de los personajes más conocidos del escaparate mediático regional”. Quiere decir que ha tenido que sudar la camiseta, aunque no ande muy fino en literatura. 

         Mira que he leído escritos de rectores a lo largo de más de treinta años en la Universidad Pública Española, y no he encontrado uno que resulte atractivo. Hace unos meses colgué en Internet el escrito del rector de Salamanca, (“ex”), y hubo quien expresó su asombro ante aquella pieza literaria destinada más bien a sufridores, ociosos o masoquistas. Yo había leído ya a varios rectores, incluido mi ex-alumno el rector de Elche, y en general me parecieron, rebuscados, incomibles, y en ocasiones vulgares. Es verdad que no encontré ninguno que pudiera ser calificado de ñoño; pero, se te caen de las manos, y hace falta una buena dosis de heroicidad para llegar al final. Desde entonces sólo leo a un Rector, el de "Venceréis pero no Convenceréis", que nunca fue “de oca a oca”. La riqueza del pensamiento de Miguel de Unamuno hace imposible que de su pluma pueda salir algo ñoño.

           Propongo que se creen “unidades para enseñar a escribir” en los Cursos de Verano. El lenguaje y el estilo literario, hay que considerarlo como lo que es: un tema prioritario. Y difícilmente se podrá creer que la universidad progresa si no es venciendo el gusto por lo ñoño.
 

domingo, 22 de julio de 2012

POLÍTICOS EN MANGAS DE CAMISA  

 

¿Qué ropa me pongo? , preguntó Catalina la Grande a su doncella horas antes de dar el golpe palaciego que le llevó a acaparar el poder imperial. Quien va a salvar una patria no puede vestirse de cualquier forma. No lo entendió así nuestro presidente, Ramón Luis, cuando ni corto ni perezoso se presenta en mangas de camisa, “descamisado”, ante los periodistas que él mismo había convocado junto a los chiringuitos del Pinatar. Un mandatario, demócrata a carta cabal, pero con ambición desmedida, resulta que va sin asesor, sin doncella, y sin sastre. No hizo la pregunta obligada: ¿Qué traje me pongo?

Quien habla como él habló,  ha de vestir como dios manda. “La manipulación de la justicia, llevó a tomar pueblos” (sic). Se refiere el presidente a los municipios de Librilla, Totana y Torre Pacheco donde fueron arrestados y encarcelados sus respectivos alcaldes, por presunta implicación en casos de corrupción urbanística. Por lo visto, estos “regidores ejemplares”, acusados de fraude, prevaricación, tráfico de influencias, cohecho y blanqueo de capitales deben ser considerados como un modelo a seguir. “Hay una persecución del PP, y hay periodistas usados de francotiradores... ". Y hablaba, hablaba hasta la extenuación.

¿Qué le pasará al "pobre" Valcárcel? Ya lo tengo: habló en mangas de camisa, “descamisado” ¿No había un traje para este hombre, que gobierna con tanto acierto, “la región más austera de España”? Gasta en protocolo menos que nadie, sigue diciendo a los periodistas, aludiendo a las comidas de funcionarios de las consejerías. ¡Ah!, ¿pero los funcionarios comen?, quiero decir del erario público. Menos mal que el presidente sin traje, arregló el desaguisado con una frase que no tiene desperdicio: Siento vergüenza ajena por tener que tratar temas como este. ¡Si hubiera vestido como dios manda, no habría dicho “tonterías”! Un político austero y moderado no puede convertirse súbitamente en exaltado, descuidado o mendaz.
Pienso que hace lo que ahora toca: hablar desde las playas sobre fiscales, jueces, policías y por supuesto el gobierno. Vean de nuevo esta perla cultivada: “la persecución del PP llevó en su día en la región de Murcia a tomar literalmente un pueblo” ¡Pero hombre, con el alcalde en la cárcel, alguien tendría que “tomarlo”!, digo yo. Y qué significará tomar.

¿Qué le pasará a Valcárcel que  no atina? Pienso en la gripe A, en un golpe playero de sol, o lo más factible, en un subidón de autoconcepto. En fin algo pasajero. Pronto pedirá disculpas y volverá a la cordura de entonces: Que Librilla, -Libre Villa decía mi abuelo-, no merece un alcalde “descamisado” como el que tiene. Que Totana “ya no es totana” desde que su regidor entró en el trullo. Y que Torre Pacheco no quiere ver a un edil tan elegante en prisión. Me decían los reclusos, que este hombre no paraba de llorar. Sus lágrimas ya lo han purificado. Abogo por el indulto.

A estas alturas, seguro que el bueno de Ramón Luís se habrá dado cuenta que debe aumentar los gastos de protocolo, porque ha de acudir a un asesor, a "la doncella", o al sastre para preguntarles cada mañana: ¿Qué ropa me pongo? Quien va a salvar la región, no puede vestirse de cualquier forma.

POST DATA: Hoy, 22 de Julio, aparece el presidente con traje blanco. "Últimamente solo visto trajes claros, de Primera Comunión"... "los de los trajes negros me empiezan a jorobar". Esta vez, hizo a  su doncella la pregunta obligada: ¿Qué ropa me pongo? Para el viaje a Bruselas, lo mejor es el blanco.

El presidente Valcárcel, con 17 años en el cargo, renace de nuevo: "Me gustaría coger el tren a Bruselas..., creo que podría hacer un papel interesante". Pero al mismo tiempo"el hombre vestido de blanco" no oculta su intención de recurrir a los fondos de Rescate del Estado.
Cada  murciano deberá  preguntarse ahora: ¿Qué ropa me pongo?