sábado, 3 de noviembre de 2012

SEÑORITA NO, SEÑORA

Las ministras de Zapatero  tacharon de machista a Guerra, por haber llamado a Trinidad Jiménez “señorita”. “Señorita Trini”, dijo el diputado más erudito y mordaz del Hemiciclo, cuando quiso referirse al ganador de las primarias del PSOE.
Pero, ¿no fue Tomás quién gano? No, no; ganó también “la Trini”. Alfonso Guerra no comprende que en una competición puedan ganar todos; ¡el Alzheimer está cometiendo estragos en los políticos de la transición! Y Alfonso ha pasado de ser el compañero más ingenioso y capaz, a estar en el banquillo, acusado de machismo. Varias ministras se  despacharon a gusto, calificando el trato de “señorita” como una vuelta a la moral de la Enciclopedia Álvarez. 
¿Qué término es el adecuado para referirse a una mujer? ¿Y si es ministra? A mí me gusta el de “señora”. “La Señora”, ¡qué bien queda! Pero no está tan claro, porque te pueden decir, como me ha ocurrido a mí: “señora no, señorita”. Muchas mujeres quieren que les llamen “señorita”. Alfonso Guerra, que sabe latín, para meterse con Zapatero, llamó “señorita” a Trinidad Jiménez. Tomás Gómez es el currante, que con mucho esfuerzo ha organizado el partido. Y Trini es la señorita, que cuando todo está a punto, llega (la muy señorita), y dice que el puesto es para ella, porque es voluntad del jefe. 
¡Y si llevara razón Guerra en este caso, con la expresión desafortunada de señorita! No lo creo, porque se trata de una mujer madura, culta y con poder. Pero cómo llamarle, ¿ilustrísima, señora, excelencia, moza, tía, compañera...? El nombre, precedido de “doña” o de “tía” es lo que me gusta a mí. Lo aprendí de mi abuela: tía Carmen, tía Lola, tía María…, expresan ternura, cercanía y respeto, mientras “señoría”, “alteza” o “excelencia”, revelan, con frecuencia, hostilidad, desprecio o sorna. 
Guerra cometió una falta: llamar señorita a una ministra, y además con retintín. Por favor, señorita no, señora. Lo de señorita hay que eliminarlo en el trato con la mujer, con cualquier mujer, aunque sea ministra. El mensaje que se transmite con señorita, es siempre despectivo. 
 
EL ARTE DE GOBERNAR

Periandro envió un mensajero a Trasíbulo para pedirle cómo se gobierna una ciudad. Este condujo al mensajero a un campo sembrado y cada vez que veía una espiga que sobrepasaba en altura a los demás, la cortaba y la tiraba. Periandro entonces, comprendió y dio muerte a los mejores hombres de Corinto.

jueves, 1 de noviembre de 2012


LA MUERTE  

Hoy hablar de la muerte no está bien visto. Otras épocas crearon diferentes remedios y consuelos: la inmortalidad del alma, la serenidad del sabio, la supervivencia en los hijos y en las obras... La nuestra ha creado la estrategia del silencio. Lo que estoy haciendo aquí es transgredir la norma. No debe hablarse de muerte, ya que resulta imposible sostener con nuestras frágiles y débiles convicciones. 

Llevo tiempo recogiendo información de los más ancianos sobre la Muerte y el Sentido de la Vida, ellos que te hablan de la muerte sin miedo. Sólo temen la invalidez o convertirse en una carga. Les hago dos preguntas:
1ª. ¿Si Usted volviera a nacer, qué haría? En general dicen: “Si naciera de nuevo, disfrutaría más de la vida, no perdería el tiempo en” tonterías”, haría más viajes... “
2ª. ¿Usted que ha vivido ochenta años, noventa y cinco años…, ¿por qué merece la pena vivir? Las respuestas son variadas, pero hay una coincidencia en la respuesta de mujeres ancianas de Murcia, y la que me han dado ancianas de otros países. Dicen lo mismo y con las mismas palabras: “Para Amar, Trabajar y Disfrutar.” Me basta con esto. Es más de lo que esperaba. Aprendieron en la vida que hay que ser útil, que disfrutar no sólo es lícito sino obligado, y que amar es la mayor de las experiencias.

Pero, ¿qué ocurre después?, ¿hay algo más?, preguntan algunos con insistencia ¿A mí me lo preguntas? Yo no espero nada de quienes, en su ignorancia, dicen saberlo. Tiene razón la Biblia, que al polvo hemos de volver. Pero con una particularidad que somos polvo de estrellas.

Por eso, cuando de pronto, a media noche oigas pasar una invisible compañía, no lamentes tu suerte. Como dispuesto desde hace mucho, como un valiente, saluda con emoción, mas nunca con lamentos y quejas de cobarde, la música exquisita. Es la visión de tantos sabios  que en el mundo han sido. 
¿Qué más quieres que haber vivido y ayudado a vivir?

Post Data:
Mueren tres jóvenes hoy en Madrid, en la fiesta de Halloween.
He decidido aplicar la estrategia del silencio.

miércoles, 17 de octubre de 2012

LA MEDICINA DEL “CARDENAL”

El obispo le dijo al alcalde
quita el baile
y el alcalde fue y lo quitó.
Se casó la hija del alcalde
y hubo baile hasta las dos… 

                        Coplilla popular

Se trata de una Medicina integral que cura el cuerpo, el alma y la mente.  Los profesionales que salgan de esta Facultad,  tienen la garantía de la excelencia y la bendición neo-catecumenal. Los medios técnicos con los que cuenta la Universidad Católica también ponen de manifiesto que estamos ante un Centro de formación muy superior. Baste señalar en este sentido, una mesa digital de disección para las prácticas de anatomía que es única en España y de la que sólo hay dos en Europa, según el “Cardenal Mendoza”. Yo le llamo cariñosamente así, por su estrecha relación con Ratzinger. Y aunque no haya recibido públicamente aún el capelo cardenalicio, todos sabemos que ya es cardenal in pectore.

No se equivocó Mendoza cuando puso todo su empeño en la Medicina. Ha tenido problemas, infinitos problemas, porque a lo largo de varios años, nadie tuvo tiempo para escucharle. Pero al final, “se le apareció la virgen”, -como suele decirse-, el mismísimo Presidente del Gobierno Regional se convirtió a su causa, y el Consejero de Universidades, Ballesta, que anteriormente manifestaba su oposición a esa facultad, cayó del caballo y la defendió  con todas sus fuerzas. Para evitar problemas con sus colegas de la Universidad Pública, -como buen político- se ausentó y  envió su silenciosa determinación desde no sé bien qué aeropuerto. Por último, la ayuda del alcalde Cámara, mediante  dádivas y prebendas, le han convertido en un ser afortunado, y con fortuna.           
Mendoza es hoy un hombre muy poderoso, tal vez la persona más influyente de la Región de Murcia: empresario boyante, formador de todo tipo de profesionales, promotor de “Cultura progresista”, presidente del Foro “Nueva Murcia” conferencia de notables, y sobre todo un modelo de vida a imitar. Con catorce hijos y firmes convicciones religiosas, es capaz de provocar la admiración de las personas más influyentes del lugar ¡Qué lástima que no sea político, porque tendríamos resuelta la sucesión de Valcárcel, de Rajoy, o del rey Arturo”. Pero su reino no es de este mundo. La ambición desmedida de Mendoza, apunta a un objetivo muy superior, para el que no hacen falta votos, cuando se tiene la ayuda de los dioses.

Sin afán de lucro, ha montado su universidad,  la UCAM,  que le da cien vueltas a todas las de su entorno ¿Cómo si no, Concejales y Consejeros sin estudios superiores, asistirían a sus aulas en busca de un título prestigioso?  Estos ejecutivos, con largos años de servicio en la política regional, han sabido escoger la excelencia, cuando ya tienen garantizada, de por vida, la decencia.

Tal vez, un día no lejano, la facultad de medicina de la Universidad Pública, (UMU), se convierta en estatua de sal por falta de recursos, mientras “la Medicina del Cardenal” en la Colegiata de los Jerónimos, pervivirá atravesando “la irracionalidad y la intransigencia de los científicos”. Por estas y otras razones que aún no puedo desvelar, he decidido alistarme en esta vigorosa y moderna sociedad “cardenalicia” y gubernamental, que constituye el baluarte que nos faltaba.

martes, 9 de octubre de 2012

SÓLO LA MUERTE 

“Tiene  usted, don José, un malecito en el labio superior. Es el triángulo de la muerte” (sic), me dice una mujer de mediana edad, a quien no conozco. “Cuando llegue a casa, con un algodón, póngase alcohol”, acaba diciendo.  Y desde entonces, estoy metido en el proyecto de un  libro sobre la muerte.

Durante el tiempo que aún me quede, un año,  cinco, diez, quince..., ¡qué más da!, siento que tengo que decir sobre la muerte algo que desconozco. Tal vez la vida sea “una pasión inútil”, pero en cualquier caso una pasión de la que forma parte el arte de escribir y de pensar. Me inspira especial ternura la persona cercana que va a morir pronto. Y  si después se recupera,  le suplico que no vuelva nunca a morirse. En fin, el tema es de un interés tremendo. Puse en el blog una nota, "Matar es un placer", con motivo de la ejecución de Osama Bin Laden. Y después otra, "Mi última voluntad", a propósito de personas que voluntariamente han decidido morir. Hay dos formas de morir: al contado y a plazos; por desplome prematuro y por desgaste gradual. La mía es una muerte  a plazos. 

Me invitan al Casino a dar una conferencia sobre "el sentido de la vida", y no pude menos de referirme a la muerte. Al acabar, una persona influyente por su actividad económica y social, me habla de política, bueno de "izquierdas-derechas". Dije que esa terminología, la considero obsoleta. "Yo no soy de derechas, pero tampoco de izquierdas, según lo que usted entiende por izquierdas”. Compartir saberes y riquezas es ser de izquierdas. Eso le dije a este “neocatecumenal”. Igual hasta le ayuda a encontrar el sentido de la vida.

Post Data:
El Gobierno ha subido los costos de enterramiento. Hay que aplicar el 21% de IVA ¿Sabes qué? He decidido no morirme por segunda vez, hasta tanto venga otro gobierno más sensato que autorice a morirse gratis.