lunes, 22 de febrero de 2016



El día que me jubile
Diré adiós a esta Institución tan entrañable, “Escuela de Mandarines”. No  habrá despedidas, ni invitaciones, ni palabras huecas, ni liturgia alguna, por la sencilla razón que será el día antes de mi entierro.
Yo no me jubilo, en la actividad profesional de psicólogo, siempre desempañada de manera heterodoxa. La psicología que explico dentro y fuera del Campus, no es apta para individualistas, trepas y aprovechados. Está hecha de compromiso y apoyo social.
El estilo de decir lo que uno piensa, -en medio de tanto turiferario-, me ha acarreado “satisfacciones” sin cuento. Otros, hablan de “felicidad”, desde una psicología light ¿Felicidad? ¡Qué cosa tan superficial!